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miércoles, 6 de julio de 2011

revelaciones en los sueños y un viaje dimensional...

así comenzó mi día ¡Ahó! un sueño sin formas, ondas de pensamiento que me guiaron a la mente natural, la mente de nuestra Madre Tierra. Viajamos en tripulación, dejando atrás la 3D y despertando a la 4D, sincronizando nuestros seres. No había nada y con esa "nada" eramos felices... el vacío se nos mostró tan bello, como el mismo Sol.
Las tribus llegamos de distintos ángulos del planeta, y una esfera "superior" decodificaba información de todas las esferas que representaban a cada una de las tribus. Durante todo ese momento solamente se escuchaba el ruido de una caracola de mar... ese silencio y vacío a la vez, con una presencia eterna.
"Somos Seres de Luz y hacia la luz vamos" lo repetimos por 3 veces y desperté...

En mi clase de yoga tuve un viaje dimensional, y al momento de desprenderme del cuerpo rebote en la esfera que representaba a mi tribu, la información estaba representada con unos símbolos que nunca había visto pero los empecé a leer "Está es nuestra mente natural, nos unificamos y profundizamos en las raíces de nuestra esencia porque hemos reconocido que es momento de una expansión. Caminamos hacia el cosmos porque el orden sincrónico así nos lo indica, las estrellas nos cantan mientras la divinidad despierta" y en ese momento escuché la voz de mi maestro decirme -abre los ojos... ¿estás bien?, sonreí y le agradecí.

Hay cosas que aún no entiendo, pero la mente natural no necesita entender...

Namasté

martes, 19 de abril de 2011

Solo podemos dar lo que poseemos...

y no poseemos nada... Amo el vacío y el sentido de "no pertenencia"

Ayer en la noche un nuevo encuentro, una nueva luna llena, un nuevo ritmo, una nueva energía. Una misma intención: liberarnos, ser luz y no pensamientos. Un solo objetivo, uniéndonos en un solo punto: el amor y la paz. Conectamos con nuestra esencia, con la fuente, con nuestro niño interior. Sentirnos en esa luz, llevarla hacia el cosmos, bañar nuestra madre tierra, respirar nuestro padre cielo. Llevamos luz hacia todo ser que la solicitara. Nos convertimos en Faro, Iluminar e Iluminarnos.

La energía del día fue maravillosa “romper y desarmar con la intención de lograr un mejor resultado. Transformación. Transmutación” Liberando la mente, disolver pensamientos con el fin de crear armonía. Al iniciar el día afirme: Extiendo mis alas para diluirme de la mente, los pensamientos que no son del corazón. Me libero con el fin de crear. La visión del alma en sincronía, me permite observar mis ataduras y me deshago de ellas. Y así fue.

Inicie el día como cualquier otro, estirándome, agradeciendo, sintiéndome, mi saludo al sol y mi meditación “La verdadera paz está en ti” A pesar de la preocupación que sentía por la operación de mi sobrino me deje llevar, confié plenamente en que todo saldría bien y lo puse a él en el centro del corazón de nuestra Madre Tierra. El día fluyo, y más tarde me llamó mi madre para decirme que hubo una pequeña complicación en la operación, en ese momento solo confié más. Recordé: día águila “sobrevolar cualquier adversidad” y toda mi energía la concentre en los pulmones de mi sobrino, en su recuperación.

Me sentí sumamente agradecida que a las horas él ya estaba en piso recuperándose, es fuerte y es mi espejo, y en él toda la familia refleja su infinito amor.

En la noche guié otra meditación con unas señoras hermosas que me dieron la oportunidad de estar con ellas compartiendo ese momento. Lo mejor de la meditación fue al finalizar y compartir experiencias; escucharlas, sentirlas y vibrar con ellas.

Mi conciencia es una vasija, y procuro mantenerla vacía, vivir sin apegos y sin formas. Llenarla de amor y compartirla, porque al final eso somos Esencia Pura, sin pensamientos. Mi vasija se expande, observa lo que viene, lo toma “sin poseer” asimila la magia y suelta… una y otra vez. Hoy recibo enseñanzas budistas, práctico esas enseñanzas. El amor compasivo que una vez aprendí con mi gran maestro Jesús sigue vivo dentro de mí, vivo más que nunca. Y otro guía llego a mi vida la cultura y el legado Maya “Guerrera Lunar Amarilla” las palabras de mi kin me hicieron profundizar más, como si toda esa información no me fuera ajena, es parte de mí.

Convirtiéndome en una verdadera guerrera espiritual, expandir la luz y ser una con el todo. Vivo inmersa en la divinidad del ser, agradezco todo lo que el Universo me da y quiero seguir retribuyendo al mundo la magia del amor. Gratitud siempre!

lunes, 20 de septiembre de 2010

http://www.youtube.com/watch?v=HBOAYyHCtGk&feature=player_embedded

La práctica del yoga comienza con la respiración. En la respiración está la clave de la vida.
Iniciamos nuestra existencia con una inspiración y la terminamos con una expiración.
Ese ritmo, esa pulsión vital ,se repite día y noche a lo largo de la vida siendo el soporte fisiológico y energético de todas las demás funciones, es tambíén el soporte de toda nuestra actividad y pasividad de nuestro cuerpo y mente.

La respiración marca toda nuestra existencia, es lo más primario ,lo más elemental.
Al ser la función más básica es la más determinante y la que más condiciona nuestras vivencias de todo tipo.
La calidad de nuestra respiración determina la calidad de nuestra vida.

Los yoguis estudiaron a fondo el proceso respiratorio y lograron sacar el máximo provecho a esta función vital.
El primer objetivo es recuperar la función natural bloqueada por la acumulación de tensiones físicas , las emociones negativas y la actividad descontrolada de los pensamientos.
Para recuperar la respiración natural debemos dejar que la fuerza respiratoria se manifieste libremente.

Es escencial comprender el mecanismo respiratorio, para ello debemos tener una actitud de expectador pasivo del flujo repiratorio.

No hay que intentar hacer nada sino dejar hacer, dejar que los pulmones respiren por si mismos. ellos saben respirar según la necesidad de cuerpo y mente en cada momento.
A través de la observación pasiva de la respiración ,podemos vivenciar el proceso, y obtener una experiencia directa que nos permita reconocer los cauces naturales del proceso respiratorio.

Uno de los ejercicios básicos para reaprender a respirar es el desbloqueo diafragmático .Es el primer ejercicio que debemos realizar para abrir nuestra capacidad respiratoria.

1) Aspira el aroma de una flor o una fragancia natural que te reconforte.
2) Deja que el aire entre naturalmente percibiendo con tus manos el ascenso del abdómen al inhalar y el descenso al exhalar.
3) No te apresures a tomar aire, espera el reflejo inhalatorio, y abre concientemente las fosas nasales para captar la mayor cantidad de oxígeno.
4) Visualiza internamente una flor, su color,su textura y deja que su imagen impregne tu mente.
5)Al exhalar contraer el músculo trasverso del abdómen para que el aire salga y puedas inspirar con más capacidad. Recuerda que una profunda exhalación permite una mejor inhalación.

Ten en cuenta que la respiración ujjayi que se muestra en el video te ayudará a volverte conciente del pasaje del aire, su ritmo y su velocidad, y al mismo tiempo te ayudará a profundizar y alargar el aliento.

lunes, 21 de junio de 2010

Yoga como Sanación

La tarea esencial

Todos nosotros, como seres humanos, tenemos en la vida una tarea fundamental e individual —una misión particular—que cumplir, y pareciera que permanece escondida en las profundidades de nuestra alma, como una especie de secreto. Pero, a pesar de que mostramos intuiciones profundas sobre dicha tarea vital, una y otra vez me parece que fallamos en identificarla pues, en realidad nadie nos la enseña (al menos no en una educación tradicional), ni aparece en espectaculares, ni la encontramos como un “secreto” a la venta dentro de los centros comerciales… Entonces, ¿cuál es esa misión personal en la vida?


Los sabios y la sabiduría

Prácticamente, en todas las tradiciones de sabiduría, hombres y mujeres, sabios y versados, genios que han existido en este mundo —Jesús, Buda, Krishnamurti, San Francisco de Asís, la Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, Ken Wilber—, nos han ofrecido una respuesta similar ante tales interrogantes: descubrir que en tu interior existe todo; que el propósito de la vida humana es la evolución del alma individual; que el ser humano en esencia es uno con todo el Universo. Dicha comprensión de la realidad ha sido el motivo de una total revolución y transformación en mi experiencia personal. ¿Conocer esta verdad suena interesante para ti?

Podríamos considerar todo esto, partiendo del hecho de que estos grandes genios, sabios y santos han recorrido el camino de la transformación interior hasta sus últimas consecuencias, lo que los convierte en la fuente más representativa y confiable de sabiduría a la que podemos recurrir. A grandes rasgos, la enseñanza que podemos obtener de todos ellos es que la tarea primordial consiste en sanarnos a nosotros mismos para convertirnos en lo más grande (no en términos materiales) que jamás soñamos ser y ayudar así a sanar a otros. Sanar puede aquí traducirse como integrarse: ir más allá de nuestros límites personales, de nuestro miedos y culpas, para descubrir quiénes somos (más allá de nuestra percepción superficial) y quiénes podemos llegar a ser, experimentando un infinito amor interno (y expansivo), un equilibrio perfecto y una paz indescriptible.


La inquietud trascendental

El estar leyendo este artículo (y esta revista) seguramente parte de ese interés por descubrir la verdadera naturaleza, y esa gran tarea vital en la que cada uno puede profundizar. La verdad es que esa inquietud está latente en todos. Se ha estudiado que el impulso de trascendencia es el más fuerte, después de la supervivencia (y del deseo sexual), y que este “instinto” habita profundamente dentro de nosotros, de manera intrínseca. Unos son impulsos materiales y otros, inmateriales. Aunque el número de personas verdaderamente comprometidas con la tarea de sanarse día a día es muy reducido (por los diversos factores materialistas y competitivos que conforman nuestra cultura Occidental), cada vez son más los seres humanos capaces de identificar un anhelo profundo, aparentemente desconocido, dentro de sus corazones.


El camino del Yoga

De acuerdo con lo anterior, el Yoga es un camino y una búsqueda. El propósito del Yoga es que, a través de acciones, prácticas, metodologías de refinamiento de la atención, meditaciones y reflexiones, podamos llevar a cabo esta tarea fundamental de sanarnos día a día (de nuestras aflicciones, perturbaciones, etc.) en los niveles físicos, sociales, emocionales, mentales y espirituales.

Desde mi perspectiva, esto significa que hay que hacer un esfuerzo diario, gentil y continuo para que nuestra vida sea una gran aventura; para que en verdad lleguemos a un punto en el que sintamos tal euforia, exaltación y emoción por vivir y ver la vida desenvolverse ante nuestros ojos como si “la música estuviera siempre prendida”, o como si estuviéramos “siempre de fiesta”. En otras palabras, dejar a un lado el tedio de nuestras vidas. ¿Será posible imaginar una ciudad, una nación, o un mundo con personas despiertas y sanas, que muestren gran vitalidad y capacidad de unión entre los unos y los otros? ¿Serás tú quién se transforme en su vida y te vuelvas una persona despierta y vibrante? Esto es para mí una suerte de sueño que espero ver realizado algún día porque si resulta tan emocionante a pequeña escala ya que invariablemente, siempre que me reúno con un grupo de personas despiertas, suceden milagros y hechos extraordinarios, que será si todo nos transformáramos de esa manera.

El resultado benéfico

Sanar (física y mentalmente —espiritualmente—) es un proceso liberador y terapéutico para el individuo. En el Yoga esto sucede, en términos sencillos, cuando permites que la energía vital (prana) recorra el organismo, y equilibre las corrientes internas femeninas y masculinas, se obtiene, rápidamente, salud física. Hacer esto es profundamente reconfortante no sólo se encauzan, se equilibran y se liberan las emociones perturbadas, sino que se trabaja también sobre los deseos, las esperanzas, las preferencias, los apegos y las aversiones (el rechazo o el desprecio). Al poco tiempo de practicar (y vivir) el Yoga, uno se da cuenta de que más allá de todas las ideas que uno consideraba como “propias” o de “vida o muerte”, hay (dentro de uno) un ser más profundo y esencial que no se ve afectado por las fluctuaciones de la vida exterior, y que es capaz de brillar siempre con una luminosidad y un equilibrio perfectos.

Cuando conectamos, aunque sea por un instante mínimo o fugaz, con el Espíritu (o Verdad o Claridad), estamos sanados. La gran aventura comienza cuando el contenido diario, los momentos cotidianos y la visión de nuestras vidas empiezan a verse a través del filtro de la conciencia de ese Espíritu y, entonces, el infinito potencial de lo que nos espera se vuelve sobrecogedor y emocionante. No obstante, hay que considerar siempre, que todo esto llega con la práctica continua.

Creo que esta es la razón por la cual, el dedicar tiempo al estudio y práctica del Yoga o de cualquier tradición Verdadera (y trascendental), es tan importante. La práctica del Yoga puede darnos una extraordinaria salud física (considerando que es un excelente ejercicio) y un equilibrio espiritual; el cual cada vez es más necesario (y urgente) en este mundo en crecimiento y de rápida actividad y movimiento.

La práctica del Yoga, la toma de conciencia de la tarea vital de cada individuo, la búsqueda de la sanación y del equilibrio, y la expansión de la conciencia están directamente relacionados con lo que se haces en la vida y en tu forma de vivir.

De ti depende si decides encarnar el sueño que siempre soñaste. Que puedas comenzar una práctica y la continues, que puedas aprender lo más valioso para vivir tu vida en Inteligencia y Sabiduría, que conozcas el secreto de todas las eras y que puedas empezar ya!!!