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domingo, 20 de mayo de 2012

"La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo"


Trato de distraer la mente, trato de no seguir parada ahí… avanzar. Se desarma la razón, es lo único que hasta hace poco tenía seguro. Siempre he cuidado los pasos que doy, aunque me vaya a los extremos sé que lo hice o lo hago por una razón, siempre teniendo el control de lo que creo. Hace unos días trabajé en una terapia de reconocimiento, del “Yo completo” liberando al “yo separado”… Unidades cósmicas: un solo Ser, una sola manifestación, integración masculina y femenina, el ying y el yang… el AMOR!

Tengo una sensación, como aventarse desde lo alto de una montaña sin arnés, sin paracaídas, sin nada… solo el Vacío. Y mientras hago ese recorrido, trato de pensar y pensar, de controlar lo que creo que soy… y de pronto los pensamientos van tan rápido que no los puedo controlar, todo se me va de las manos, y se manifiestan únicamente lágrimas en mis ojos.

Hoy es mi décimo día a dieta crudivegana, la sutilización del cuerpo, de la mente, de todo. Ser menos materia y más energía. Me estoy dando una explicación por la cual ya no puedo retener o controlar mis pensamientos. JA! Pero si, así es. No tengo de donde agarrarme, cuando estoy liberando tantos apegos. No tengo de donde frenarme, si todo lo que durante tanto tiempo creí ser se desmorona.

No sé si es falta de valor o de reconocimiento, no sé porque no puedo ver lo que me hace daño, sé que todo está en el interior, y si me da coraje, me da coraje afrontarlo. Y de pronto la fuerza deja de ser supuesto valor que me caracterizaba y solamente se refleja una coraza, el escudo con el que me cubrí durante tanto tiempo.

Me voy vaciando, me voy quedando sin nada… y la nada nunca fue una opción para mi (o mejor dicho mi antiguo yo).

No hay esperanzas, no pongo expectativas, no pongo ilusión… y lo que tenga que ser, Será! Solamente hay una cosa que sigo reconociendo en mi, y es que cuando decidí venir a este lugar fue para Transformarme, y en eso es en lo único que Creo. Atiendo el llamado de la entrega y dejo ir las cosas. Permito que mi alma fluya.

Dejar todo surgir…


martes, 26 de abril de 2011

purificando karma

Cada ser posee su propio karma individual “lo que siembras cosechas”. Nuestras acciones tienen una consecuencia, lo que decimos, hacemos y pensamos. Hoy en mi enseñanza budista purificamos karma destructivo con la Meditación y recitación del Vajrasatva Solitario. Guen Kelsang Wangchog (monja budista y gran maestra) nos dio una breve introducción sobre el karma, pero hoy tocamos un punto que yo no conocía: practicar la purificación por medio de los “cuatro poderes oponentes”:

1. Arrepentimiento. Primero es reconocer y arrepentirnos de la acción destructiva que hicimos (mentir, robar, matar, odiar, celar, etc.) El arrepentirse no tiene nada que ver con la culpa, no es reprocharte, ni juzgarte y menos sentarte a compadecerte. Es arrepentirte verdaderamente de tu acción destructiva, el arrepentimiento proviene del corazón.

2. Dependencia. También conocido como Refugio. Cuando actuamos negativamente tenemos que reconocer que no habrá alguna cosa en la que nos refugiemos para “sanar” si no es en la bodichita. Solamente el Dharma nos va a liberar del sufrimiento. Así que es un perdón compasivo hacia Buda y otros seres, y ser bondadosos con todos. Convertirnos en buda, expandir nuestro corazón.

3. Remedio. En este caso fue la recitación del Vajrasatva Solitario 100 sílabas que Wangchog recito 100 veces seguidas. En las que visualizamos a Vajsaratva arriba de nuestra cabeza (coronilla) e imaginarnos como al ir diciendo estás silabas se iba encendiendo el loto en el que él se sienta y como derrama su “antídoto” blanco y puro para sanar nuestro karma negativo. El remedio también puede ser leer las enseñanzas de Buda, asistir a retiros, practicar el tantra, recitar otros mantras, etc.

4. Promesa. Consiste en la determinación de no volver a realizar acciones destructivas. Puedes prometer hacerla durante unos minutos al día por ejemplo, hoy no voy a mentir durante 2 horas y obviamente cumplirla. Y así sucesivamente hasta llegar a un día entero de no mentiras. Puedes prometer por días, horas, minutos, meses, años o toda tu vida. Si llega un momento en que somos capaces de mantener una conducta física, verbal y mental inmaculada y sin interrupción, habremos alcanzado la tierra pura. Con un cuerpo y una mente puros no hay bases para padecer sufrimientos; en vez de ello, disfrutaremos sólo de una incesante felicidad interior.

Hoy pude sanar y liberarme de una gran karma negativo, y con fe y práctica puedes liberarte del karma no virtuoso de todas tus vidas, y sobre todo vivir una mente bodichita en la que generes más amor, seas un Buda e ilumines tu vida y la de los demás. ¡Gratitud!

martes, 5 de abril de 2011

sintiendolo más, eres el efecto de las mejores causas en esta vida

Es martes, y hoy a las 10:30 me fui a mi enseñanza Budista con la monja Guen Kelsang Wangchog. Comenzamos con una breve meditación, y a pesar del tiempo que ya llevo meditando, confieso que en ocasiones tanto ruido exterior me satura un poco (aunque sea un instante, despues respiro profundo y exhalo...) logrando una quietud y una armonía tanto en mi exterior como en mi interior. Hoy llegaron 3 personas nuevas, y la enseñanza fue nuevamente sobre el Karma, pero me gusto mucho lo que dijo Guen-la, sobre las enseñanzas budistas, como se repiten una y otra vez, porque lejos de "enseñar" uno lo tiene que poner en práctica. Karma virtuoso y karma negativo, como lo hacemos, como se acumula en está y otras vidas. Cómo es la intención con la que hacemos las cosas, y es algo que no nos paramos a pensar, a veces creemos que porque al final hacemos algo bueno ya tendremos karma virtuoso, pero durante todo ese momento "en el que lo hicimos" nuestra intención fue de ira, enojo, resentimiento... es decir hipocresía, por lo tanto acumulamos karma negativo.

Cuando las cosas nos salen bien madura el karma virtuoso, y asi se manifiesta. Cuando las cosas nos salen mal, está madurandose el karma negativo, y la mejor herramienta es la paciencia (paz-ciencia), nada ganas combatiendolo con más ira u orgullo, que las cosas fluyan es momento de pagar ese karma.

Al finalizar la enseñanza meditamos y en mi meditación me uní al Universo (mi Universo), comprendí porque estoy hoy aquí viviendo lo que estoy viviendo, sé que aun tengo karma negativo que pagar, y ruego para que ya no siga acumulando más en está vida, pues plenamente sé que mi intención es trascender y ser mejor en la próxima vida. Agradezco al amor y a la certeza, hace un mes agregué un karma muy doloroso a mi vida, y pedí perdón para sanarlo, pedí perdón a la persona que lastimé y sobre todo me perdoné yo. Hoy sé que mi karma virtuoso esta madurando, pues todo marcha bien, y solamente espero y confío en poner día a día en práctica estás enseñanzas.

Así que me fuí a casa con una tarea, durante la semana voy a estar al pendiente de mis intenciones y cómo son. Al despedirme de Guen-la Kelsang le comenté de mi despertar y de mi intención por hacerme budista, me invitó a visitar el centro de meditación que tienen en Querétaro y por lo pronto seguiré asistiendo a mis clases todos los martes, me dijo que todo llegaría a su momento que igual el budismo kedampa no es el mío o si, lo voy a descubrir. Me regalo un libro "Transforma tu vida" un viaje gozoso de Gueshe Kelsang Gyatso un gran detalle para mi, lo agradecí inmensamente no solo por el libro, la sonrisa de Guen-la me recuerda tanto a la sonrisa de Buda.

Al llegar a casa:

Universo dice

el karma a fin de cuentas es el sinónimo de la ley Universal, causa y efecto, de cierta forma hemos provocado lo que nos ha sucedido y sucederá, a veces conscientes a veces no

Cosmos dice

asi es

Universo dice

sintiendolo más, eres el efecto de las mejores causas en esta vida

me siento pleno, me siento libre, me siento amoroso, me siento divino, me siento agradecido, me siento todo lo que sea conexión con la conciencia Universal, me siento el Universo mismo! Por ende, tu eres exactamente lo mismo que yo. Eres un milagro más que aparece en mi vida

llegas e el momento indicado, no pudo ser antes, ni despues, éste es el momento correcto... Te amo

Cosmos dice

soy el efecto de todas tus causas virtuosas, porque nos hacemos más felices asi, aunque no seamos el motivo de nuestra felicidad, porque nuestro amor ES REALMENTE AMOR, trasciende al ego y a todo lo q acumula ese mismo karma negativo.

gracias por madurar tu karma virtuoso para llegar a mi, y agradezco lo mismo en mi

Universo dice

Gracias por despertar y estar dispuesta a seguir aprendiendo, a seguir expandiendote dentro de mi

Gracias a todas las cosas negativas que tuviste

gracias por los momentos en que desesperaste y probablemente te sentiste nada.

gracias a todo eso... fué que pudiste ver la luz

sentirla y encenderte tu también

gracias a todo eso, reconozco tu luz!

y gracias por todo lo mío también, de otra forma no estaríamos aquí................ amándonos. Te amo mi cielo claro, lleno de luz, de amor.

citaré tus palabras: gracias por madurar tu karma virtuoso para llegar a mi, y agradezco lo mismo en mi


*sintiendolo más, eres el efecto de las mejores causas en esta vida // Gracias infinitas mi Universo TE AMO!

viernes, 18 de marzo de 2011

Anapanasati

El dialogo (sutta) Anapanasati del Buda

El meditador habiéndose ido al bosque a la sombra de algún árbol se sienta con piernas cruzadas, con su espalda erecta se hace consciente. Siempre atento el meditador inhala, siempre atento el meditador exhala.

Las dieciséis contemplaciones:


La primera tétrada. Cuerpo

1. Cuando inhalo largo, sé que inhalo largo; Cuando exhalo largo se que exhalo largo.

2. Cuando inhalo corto, sé que inhalo corto; Cuando exhalo corto se que exhalo corto.

3. Así uno se entrena en atención: Sensible de todo el cuerpo, inhalo. Sensible a todo el cuerpo exhalo.

4. Así uno se entrena en atención: Calmando a todo el cuerpo, inhalo. Calmando a todo el cuerpo exhalo.

Segunda tétrada. Sentimientos

5. Así uno se entrena en atención: Sensible al gozo inhalo, Sensible al gozo exhalo.

6. Así uno se entrena en atención: Sensible al placer inhalo. Sensible al placer exhalo.

7. Así uno se entrena en atención: Sensible a procesos en mi mente inhalo. Sensible a procesos en mi mente exhalo

8. Así uno se entrena en atención: Calmando procesos en mi mente, inhalo. Calmando procesos mentales, exhalo.


Tercera tétrada. Mente.

9. Así uno se entrena en atención: Sensible a la mente, inhalo. Sensible a la mente exhalo.

10. Así uno se entrena en atención: Agradando a la mente inhalo. Agradando la mente exhalo.

11. Así uno se entrena en atención: Serenando la mente inhalo. Serenando la mente exhalo

12. Así uno se entrena en atención: Liberando la mente inhalo. Liberando la mente exhalo.


Cuarta tétrada. Percatamiento.

13. Así uno se entrena en atención: Enfocando en la impermanencia inhalo. Enfocando en la impermanencia exhalo.

14 Así uno se entrena en atención: Enfocando en el cesamiento inhalo. Enfocando en el cesamiento exhalo.

15. Así uno se entrena en atención: Enfocando cuando acaba inhalo. Enfocando cuando acaba exhalo.

16. Así uno se entrena en atención: Enfocando en dejar ir inhalo. Enfocando en dejar ir exhalo.

La posición budista no puede ser entendida si uno está apegado a las nociones preconcebidas como, "esta es la única vía". Es por esto que el Señor Buda comenzó sus enseñanzas con las palabras "Abierta está la Puerta a la Inmortalidad. Que aquellos que tienen solo un poco de polvo en sus ojos vean claramente, para que puedan dejar ir la fe ciega". Esta idea es ilustrada en una historia budista Zen:

Una vez, un profesor fue a visitar a un Maestro Zen, al cual pidió que le explicara el significado del Zen. El Maestro en silencio le sirvió una taza de té. La taza estaba llena, pero el continuó vertiendo. El profesor no pudo soportar esto por más tiempo, así que le preguntó al Maestro impacientemente, "Por qué sigues vertiendo cuando la taza está llena?" "Quiero mostrarte," dijo el Maestro Zen, "que tu estás intentando entender el Zen de forma similar mientras tu mente está llena. Primero, vacía tu mente de preconcepciones antes de intentar entender el Zen."

-Introducción al Anapanasati Sutta

martes, 22 de febrero de 2011

Meditación de Iluminación... Yo Soy Semilla

Ayer por la noche hice una meditación con mi árbol (mi novio),
yo había olvidado o más bien no recordaba la muerte de Buda
y la celebración del parinirvana.
Mientras yo inhalaba y exhalaba,
con toda la quietud y armonía que emanaba mi esencia (su esencia)
él me contaba el significado del parinirvana
"la segunda iluminación, cuando el Buda dejo su cuerpo,
no es una iluminación física, tangible... cósmica"

Aquí es cuando confieso que me encanta escucharte,
y no sólo por tu voz, tu manera de hacerme reflexionar
de hacerme sentir lo que cuentas.
En un momento pusimos nuestras manos sobre nuestros corazones,
(tu mano derecha sobre mi corazón y la mia sobre el tuyo)
y nuestra mano izquierda sobre nuestro ombligo
(conectándonos con nuestro interno).
Me hablaste de ser semillas -como Buda
Yo Soy Luz Yo Soy Todo
Yo Soy Semilla...
para florecerme a mi y luego florecer a los demás (así lo sentí)

Gracias, por esa meditación de completa iluminación
de bondad, de alegría, esperanza e infinito amor.
Gracias por compartir tu camino conmigo,
por mostrarme parte importante de mi divinidad.

Sé que en algun momento dominare la toma de preceptos,
la dedicación a la concentración meditativa y comprenderé la sabiduría.
Sé que tome una decisión importante a tu lado
seguir el Buda Dharma, y sé mi amor que estarás a mi lado
en ese y todos los caminos.

Somos Luz... Somos Semillas.
Me amo y te amo.

lunes, 21 de febrero de 2011

La muerte de un Buda



La naturaleza de la muerte de un Buda

El Buda no era una persona ordinaria, de modo que su "muerte" no fue común y corriente. En ocasiones, sus discípulos más cercanos se quedaban perplejos al tratar de entender cuál era su naturaleza.

Preguntaban: "¿Señor, después de la muerte, el Tathágata existe, no existe, ambos casos o ninguno?" y él siempre ofrecía la misma respuesta: "No resulta pertinente decir que un Buda existe después de la muerte. No es apropiado decir que un Buda no existe después de la muerte. Tampoco lo es decir que un Buda, tanto, existe (en un sentido) como no existe (en otro) después de la muerte. No es apropiado decir que un Buda ni existe ni no existe después de la muerte. Cualquier forma de explicar o describir la cuestión resulta inapropiada".

El parinirvana.
En la tradición budista, generalmente se le denomina parinirvana, que es el estado que se dice que alcanzó el Buda. Nirvana significa iluminación. Pari quiere decir “suprema”. ¿Cuál es la diferencia entre el nirvana y el parinirvana? Cuando un Buda alcanza el nirvana se dice que es el "nirvana con residuo" porque todavía cuenta con un cuerpo físico. El parinirvana es conocido como el "nirvana sin residuo", porque ya no hay cuerpo. Es la única diferencia y ésta sólo afecta a otras personas, en especial a los discípulos no iluminados, pero el nirvana es exactamente el mismo en ambos casos.

Sus últimos esfuerzos físicos
Unos días antes de morir, cuando el Buda se encontraba cerca de Vaishali, sintió los agudos dolores de su enfermedad. Sin embargo, gracias a su esfuerzo, se recuperó lo suficiente para emprender su "gira de despedida". En esa ocasión se dirigió a Ananda y le dijo: "Mi viaje está alcanzando su final. Del mismo modo que una carreta vieja sigue rodando al ser sostenida por unas correas, este cuerpo sólo puede continuar andando si es sujetado por unas correas. No obstante, mi vigor mental y espiritual no han disminuido". Su cuerpo, como todas las cosas condicionadas, estaba sujeto a la decadencia, pero su mente había trascendido el nacimiento y la muerte. Tras dejar a sus discípulos en Vaishali se dedicó a visitar otros lugares para ofrecer unas últimas palabras de aliento. A pesar del dolor físico y de saber que su muerte estaba próxima continuaba ocupándose de los demás. Las escrituras resaltan que se mantenía consciente de lo que había alrededor. Pronunció algunos discursos y dio las instrucciones finales a la sangha. Cuando llegó a una aldea llamada Pava recibió su última comida, preparada por Chunda, un herrero de la localidad. Este alimento le ocasionó una disentería severa. Sin embargo, con la poca fuerza física que le quedaba, continuó su viaje hacia Kushinagar. En el camino se detuvo a descansar junto a un río y le pidió a Ananda que confortara a Cunda, pues él no era responsable de los efectos que su comida le había causado. ¡Lejos de expresar reproche alguno quería agradecerle que le hubiera proporcionado su última comida antes del parinirvana, ya que su acción era altamente meritoria!

Sus últimas palabras
Bajo un árbol, como cuando nació y cuando logró la iluminación, el Buda alcanzó el parinirvana. En los sitios donde ocurrieron estos eventos se han colocado altares y son lugares de peregrinación. El altar del parinirvana se encuentra en Kushinagar. El Buda decidió morir en el que Ananda describió como un “triste pueblo de casuchas”, pero no fue una casualidad. Allí, entre árboles de sala, la gente de la localidad había construido un canapé de piedra para que los ancianos de la aldea se sentaran. Fue en éste donde el Buda se recostó y explicó qué arreglos quería para su funeral. Mientras tanto, Ananda se sintió invadido por una gran tristeza y se alejó para llorar a solas. Sin embargo, el Buda lo llamó y le dijo: “Es suficiente, Ananda. No te pongas así. Tarde o temprano tenemos que desprendernos de todo lo que más queremos. Durante mucho tiempo y de manera desinteresada has mostrado un gran cariño por mí, a través de tus acciones, tus palabras y tus pensamientos. Mantén viva tu práctica y alcanzarás la liberación de todos los obstáculos”. Entonces, frente a todos los monjes, el Buda ensalzó las virtudes de Ananda. Luego habló de la disciplina monástica. Sus últimas palabras invitaban a aquellos monjes que tuvieran dudas sobre sus enseñanzas a que las expresaran en ese momento, ya que estaba todavía allí para resolverlas. No hubo más preguntas. Tras un silencio absoluto el Buda exclamó: “La decadencia es inherente a todo lo condicionado. ¡Con atención consciente, mantengan el esfuerzo!” Acto seguido, entró en un estado meditativo y murió.

La última escena
La escena final es de gran poder. Se le ilustra en un hermoso bosque, entre árboles de sala, altos y delgados, que sostienen, cada uno, una corona de hojas verdes y anchas, de entre las que sobresalen grandes flores blancas. Al Buda se le pinta recostado sobre su lado derecho, rodeado por sus discípulos. Sus seguidores más cercanos están sentados y llevan hábitos color azafrán. Cae una lluvia de flores. Asimismo, están presentes todo tipo de personas: brahmanes, príncipes, ministros, ascetas, adoradores del fuego, comerciantes, campesinos, mercaderes, además de muchas especies de animales: elefantes, cabras, venados, caballos, perros, ratones y pájaros, que se han reunido para despedirlo. En lo alto, dioses y diosas completan la escena. Las representaciones artísticas de este episodio dejan entrever un evento de significación universal, presenciado por todos los seres.

El estado de ánimo general es de tristeza. Hasta los animales están llorando. Los únicos que no lloran son algunos discípulos, sentados muy cerca del Buda y un gato. Los discípulos más próximos permanecen tranquilos. Son capaces de percibir más allá del cuerpo físico y saben que el cambio del nirvana al parinirvana no es un cambio.

Conmemoración del parinirvana del Buda
Esta escena la conmemoran los budistas cada año en febrero, como el “día del parinirvana”. Es una celebración donde se aprecian el ejemplo y la enseñanza del Buda. También se reflexiona sobre la muerte, como un aspecto intrínseco de nuestra naturaleza. El parinirvana del Buda nos recuerda que debemos renovar nuestra práctica de meditación por completo, reconociendo la realidad de la muerte, siempre presente. Es importante aseguramos de que el recuerdo de la muerte no debe conducirnos a una actitud mental depresiva e insana. La mente debe estar tranquila. Es imprescindible tener valor, pero también es necesario sentir una paz interior. Contemplamos la precariedad de la vida y comprendemos que la muerte puede ocurrir en muy diversas circunstancias. Ni la salud ni la juventud son garantía de larga vida. No existe un patrón de condiciones específicas que nos mantenga a salvo. La muerte no se rige de acuerdo a ciertas condiciones. No hay una hora o temporada en la que podamos estar seguros. Realmente no existe una barrera entre nuestra persona y la muerte, a ninguna hora y en ningún lugar. Por lo tanto, éste puede ser un tema de reflexión bastante sobrio.

Todos, sin importar cuán grandiosos, distinguidos, nobles o famosos podamos ser, todos moriremos. Los grandes personajes de la historia han muerto. Podemos tener la certeza de que no escaparemos de la muerte. Un día tendremos que devolver al universo los elementos que con frecuencia pensamos que son nuestros. Algún día todos, incluso el Buda, tenemos que morir.

Fuente: Sangharákshita, Quién es el Buda, extracto del capítulo 8, Fundación Tres Joyas.

domingo, 23 de enero de 2011

Se dice que alguien le pregunto al Buda “¿Qué es lo que tú y tus discípulos practican? El les respondió: “Nosotros nos sentamos, caminamos y comemos”. Entonces volvió a cuestionar: “Pero cualquiera puede sentarse, caminar y comer”. Lo cual el Buda contestó: “Nosotros, al sentarnos, somos conscientes de estar sentados, al caminar, somos conscientes de estar caminando y al comer, somos conscientes de estar comiendo.”

Como realizar la meditación caminando:

1. No propósito.
Al caminar no te enfoques en ningún propósito en particular. Disfruta simplemente el hecho de caminar. Date el permiso de disfrutar y observar intensamente si ningún juicio a cada paso que des.

2. Desapego.
Despréndete de tus preocupaciones y ansiedades mientras caminas. Al entrar en esta dinámica de caminar conscientemente, no hay cabida para ningún otro pensamiento que no sea el de estar atento al presente. Date permiso de simplemente caminar unos cuantos minutos simplemente por el hecho de caminar.

3. Sonríe como el Buda.
Si dibujas una leve sonrisa en tu rostro tal como lo hacia el Buda mientras caminas, comenzarás a experimentar una profunda sensación de paz, serenidad y bienestar total. “Al sonreír todo tu ser se renueva y tu práctica se fortalece. No tengas miedo de sonreír.”

4. Respira conscientemente.
Este es uno de los ingredientes más importantes de esta práctica. Respirar conscientemente significa estar presente en cada inhalación y en cada exhalación. Presta atención a tu respiración mientras caminas.

5. Cuenta tus pasos.
Una buena ayuda al principio es contar los pasos cuando inhales y exhales. Si en el momento de tomar aire ya llevas 4 pasos, cuenta mentalmente del 1 al 4. Si al exhalar solo llevas 3 pasos cuenta del 1 al 3 sin intentar controlar o acompasar. Simplemente conviértete en un observador de tu respiración.

6. Gathas.
También, en lugar de números puedes pronunciar palabras con el ritmo de tu respiración. Puedes seguir el ritmo por ejemplo con la palabra Aquí/Ahora. Si das cuatro pasos con la inhalación puedes decir con cada paso “aquí”, “aquí” , “aquí”, “aquí”… y en la exhalación: “ahora”, “ahora”, “ahora”, “ahora”,… Puedes utilizar cualquier palabra o frase que tenga sentido para ti. También las palabras Llegando/Casa. Siéntete libre de usar tu creatividad y usar palabras que resuenen dentro de ti.

7. Camina como un emperador.
Date el permiso de caminar con seguridad como si fueras el soberano de este planeta. Que cada paso que des sea una afirmación o un mandato real hacia la Paz y la felicidad de la tierra.

8. Pasos de flor de loto.
Visualiza que con cada paso que das en la tierra brota de ella una hermosa y radiante flor de loto o la flor de tu preferencia. Esta técnica en particular te parecerá extraña pero créeme que vale la pena intentarlo. El sentimiento de arraigo y plenitud de esta práctica esta más allá de las descripciones que pueda realizar.

9. Camina cuando estés enojado.
En ocasiones cuando más necesitamos de estas herramientas es cuando más pretextos ponemos. “No estoy de humor para eso”, “cuando se me pase el enfado lo haré”. Sin embargo es en esos momentos en que más lo necesitamos. Es por esto que entre más practiques estas técnicas, más fácil si te hará hacer uso de ellas en el momento en que de más las necesites.

10. Aprovecha el momento.
No existe el momento perfecto para caminar conscientemente. No te limites a programar “un espacio” para meditar caminando. Aunque lo ideal sería caminar por un sendero inspirador tomándonos el tiempo cada día para realizarlo, tu realidad puede ser muy diferente. Aprovecha cada momento del día para caminar conscientemente. Cuando estaciones tu coche camina hacia tu destino conscientemente. Cuando estés en la calle, de camino a la parada, en el centro comercial, simplemente recuerda sonreír y aprovecha el momento.

De Centro de Meditación Zen y Plena Consciencia

viernes, 27 de agosto de 2010

El poder del ahora

"El amor, la alegría y la paz son estados profundos del Ser o más bien tres aspectos del estado de conexión interior con el Ser. Como tales no tienen contrarios. Esto se debe a que surgen de más alla de la mente. Las emociones, por otro lado, al ser parte de la mente dualista, están sujetas al juego de los contrarios. Esto significa sencillamente que usted no puede tener bien sin mal. Así pues, en la condición no iluminada, identificada con la mente, lo que a veces se llama erróneamente alegría es el breve placer habitual del ciclo continuamente alternante del sufrimiento/placer. El placer se deriva siempre de algo que está fuera de usted mientras que la alegría surge de dentro. Lo mismo que le brinda placer hoy puede brindarle dolor mañana, o puede abandonarlo, así que su ausencia le traerá dolor. Y lo que a menudo se llama amor puede ser placentero y estimulante por un tiempo, pero es un asidero adictivo, una condición extremadamente menesterosa que puede convertirse en su contraria en un instante. Muchas relaciones "amorosas", después de pasada la euforia inicial, de hecho oscilan entre el "amor" y el odio, la atracción y el ataque. El verdadero amor no conlleva sufrimiento ¿Cómo podría? No se convierte súbitamente en odio, ni la verdadera alegría se convierte en dolor. incluso antes de que usted esté iluminado -antes de liberarse de su mente- usted puede tener destellos de verdadera alegría, verdadero amor o una profunda paz interior, tranquilos pero vibrantemente vivos. Estos son aspectos de su verdadera naturaleza, que está habitualmente oscurecida por la mente. Incluso en una relación adictiva "normal", puede haber momentos en los que la presencia de algo más genuino, algo incorruptible, puede sentirse. Pero serán sólo atisbos, que se ocultarán pronto por la interferencia de la mente. Entonces puede parecer que usted tuvo algo muy precioso y lo perdió, o su mente puede convencerlo de que en todo caso todo fue una ilusión. La verdad es que no fue una ilusión y usted no puede perderlo. Es parte de su estado natural, que puede ser oscurecido, pero nunca destruido por la mente. Incluso cuando el cielo está cubierto de nubes densas, el sol no ha desaparecido. Está todavía allá, al otro lado de las nubes.

El Buda dice que el dolor o sufrimiento surge por el deseo y que para liberarnos del sufrimiento tenemos que cortar los lazos del deseo.

Todos los deseos son expresiones de la mente que busca la salvación o la realización en las cosas externas y en el futuro como sustituto de la alegría de Ser. Mientras yo sea mi mente, soy esos deseos, esas necesidades, carencias, apegos y aversiones, y fuera de ellos no hay "yo" excepto como una mera posibilidad, un potencial no logrado, una semilla que todavía no ha brotado. En ese caso, incluso mi deseo de ser libre o iluminado es sólo otro anhelo de realización o plenitud en el futuro. Así que no busque llegar a ser libre del deseo o "lograr" la iluminación. Vuélvase presente. Esté allí como observador de la mente. En lugar de citar al Buda, sea el Buda, sea "el despierto", que es lo que la palabra buda significa.

Los seres humanos han estado en las garras del sufrimiento durante millones de años, desde que cayeron del estado de gracia, entraron en el reino del tiempo y la mente y perdieron la conciencia del Ser. En ese punto, empezaron a percibirse a sí mismos como fragmentos sin significado en un universo ajeno, separados de la Fuente y de los demás.

El sufrimiento es inevitable mientras usted esté identificado con su mente, es decir, mientras usted esté inconsciente, espiritualmente hablando.

Hablo aquí principalmente del sufrimiento emocional, que es también la causa principal del sufrimiento físico y de las enfermedades físicas. El resentimiento, el odio, la autocompasión, la culpa, la ira, la depresión, los celos y así sucesivamente, incluso la más leve irritación, son todas formas del sufrimiento. Y todo placer o elevación emocional contiene en sí mismo la semilla del dolor: su contrario inseparable, que se manifestará con el tiempo. Cualquiera que haya tomado drogas para sentirse bien sabrá que la animación eventualmente se convierte en depresión, que el placer se transforma en alguna forma de dolor. Muchas personas saben también por experiencia propia cuán fácil y rápidamente una relación íntima puede pasar de ser una fuente de placer a ser una fuente de dolor. Vistos desde una perspectiva más alta, los polos positivo y negativo son caras de la misma moneda, ambos son parte del sufrimiento subyacente que es inseparable del estado de conciencia egotista de identificación con la mente.

Hay dos niveles de sufrimiento: el sufrimiento que usted crea ahora y el sufrimiento del pasado que vive todavía en su mente y su cuerpo".

miércoles, 21 de julio de 2010

El instante del despertar

Alcanzar la verdad no es acumular conocimientos, sino despertar al corazón de la realidad. La realidad se revela por entero en el momento del despertar. Bajo la luz de ese despertar, nada se añade y nada se pierde. Las emociones basadas en conceptos ya no pueden afectarnos. Si Bodhidharma es la persona ideal, es porque rompió todas las cadenas de la ilusión que nos encierran en el mundo conceptual. Y el martillo que sirve para romper esas cadenas es la práctica del zen.

El momento del despertar puede venir señalado por un golpe de risa. Pero no es la risa de quien ha ganado la lotería y tampoco es la risa de quien ha alcanzado una victoria, sino la de quien, tras una larga y penosa búsqueda de una cosa, la encuentra una mañana en el bolsillo de su traje.

Un día, Buda estaba de pie ante una gran multitud en el monte de los Buitres. Todos esperaban la lección cotidiana, pero él guardaba silencio… Después de algún tiempo, levantó su mano derecha en la que tenía una flor, mirando fijamente a la congregación y sin decir palabra. Todos lo miraban sin comprender nada. Sólo un monje fijó en Buda sus resplandecientes ojos y sonrió. Buda dijo entonces: “Tengo el tesoro de la visión de la perfecta ley, tengo el maravilloso espíritu del nirvana, tengo la realidad sin mancha y los he transmitido a Mahakasyapa”. El monje que sonreía era en efecto Mahakasyapa, un gran discípulo de Buda.

Mahakasyapa había alcanzado el momento del despertar cuando Buda levantó su flor. Al mismo tiempo, recibió el sello de la mente de Buda, si hemos de emplear la terminología zen. Buda transmitió su sabiduría de mente a mente: había tomado el sello de su mente y lo había impreso en la de Mahakasyapa. Esta sonrisa de Mahakasyapa no fue una carcajada, sino que es de la misma naturaleza que las risas de los maestros zen. Mahakasyapa llegó al despertar gracias a una flor; hay maestros zen que han conseguido su despertar gracias a un grito estentóreo o a un terrible puntapié.

Tich Nhat Hanh