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jueves, 24 de marzo de 2011

Meditación, respiración y atención.

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Charla de 1 hora con el maestro budista zen Dokushô Villalba, sobre el cómo y por qué meditar, nuestra mente y respiración...

miércoles, 23 de marzo de 2011


"Conténtate con lo que tienes, goza con las cosas tal como éstas son. Cuando te des cuenta de que no careces de nada, el mundo entero te pertenecerá."
A veces vamos por la vida quejandonos de lo que no tenemos, de nuestras carencias, y olvidamos agradecer esos vacios, y saber que lo único que necesitamos es nuestro Ser (paz, tranquilidad, armonía, amor) todas estas bendiciones que habitan en nuestro interior, lo que somos.

Hoy Afirmo y Decreto asi sera:

-No temo avanzar lentamente, confio en mi intuición y tengo la certeza de que en cada situación que se me presente haré lo correcto.

-Hoy es un nuevo día, y me propongo dejar atrás todos mis miedos e inseguridades.

-Hoy soy una con la serenidad. Mi vida esta llena de desprendimiento, mi vida es ilimitada.

-Hoy soy una con la pureza. Me trato a mí misma y a los demás con un corazón puro y abierto. Yo Soy armonía y respeto.

-Si no es correcto, no lo hago. Si no es verdad, no lo digo.

Pensar en el bosque, los grandes árboles, el pasto tupido, hermosas flores... pero el espacio vacio también ES, aprecialo!!! Aprende a vivir con el vacío, pues en esencia eso somos, sin definirnos sin limitarnos.

Namasté

martes, 22 de marzo de 2011


Si buscas la verdad fuera de ti,
Cada vez te alejarás más de ella.
Ahora que sólo ando conmigo
La encuentro dondequiera que voy.
El es el mismo que yo,
Pero yo no soy él.
Sólo si entiendes esto
Te fundirás con las cosas tal y como son.

-
Tun-Shan Wu-Pen (807-869) Patriarca Zen

viernes, 18 de marzo de 2011

Anapanasati

El dialogo (sutta) Anapanasati del Buda

El meditador habiéndose ido al bosque a la sombra de algún árbol se sienta con piernas cruzadas, con su espalda erecta se hace consciente. Siempre atento el meditador inhala, siempre atento el meditador exhala.

Las dieciséis contemplaciones:


La primera tétrada. Cuerpo

1. Cuando inhalo largo, sé que inhalo largo; Cuando exhalo largo se que exhalo largo.

2. Cuando inhalo corto, sé que inhalo corto; Cuando exhalo corto se que exhalo corto.

3. Así uno se entrena en atención: Sensible de todo el cuerpo, inhalo. Sensible a todo el cuerpo exhalo.

4. Así uno se entrena en atención: Calmando a todo el cuerpo, inhalo. Calmando a todo el cuerpo exhalo.

Segunda tétrada. Sentimientos

5. Así uno se entrena en atención: Sensible al gozo inhalo, Sensible al gozo exhalo.

6. Así uno se entrena en atención: Sensible al placer inhalo. Sensible al placer exhalo.

7. Así uno se entrena en atención: Sensible a procesos en mi mente inhalo. Sensible a procesos en mi mente exhalo

8. Así uno se entrena en atención: Calmando procesos en mi mente, inhalo. Calmando procesos mentales, exhalo.


Tercera tétrada. Mente.

9. Así uno se entrena en atención: Sensible a la mente, inhalo. Sensible a la mente exhalo.

10. Así uno se entrena en atención: Agradando a la mente inhalo. Agradando la mente exhalo.

11. Así uno se entrena en atención: Serenando la mente inhalo. Serenando la mente exhalo

12. Así uno se entrena en atención: Liberando la mente inhalo. Liberando la mente exhalo.


Cuarta tétrada. Percatamiento.

13. Así uno se entrena en atención: Enfocando en la impermanencia inhalo. Enfocando en la impermanencia exhalo.

14 Así uno se entrena en atención: Enfocando en el cesamiento inhalo. Enfocando en el cesamiento exhalo.

15. Así uno se entrena en atención: Enfocando cuando acaba inhalo. Enfocando cuando acaba exhalo.

16. Así uno se entrena en atención: Enfocando en dejar ir inhalo. Enfocando en dejar ir exhalo.

La posición budista no puede ser entendida si uno está apegado a las nociones preconcebidas como, "esta es la única vía". Es por esto que el Señor Buda comenzó sus enseñanzas con las palabras "Abierta está la Puerta a la Inmortalidad. Que aquellos que tienen solo un poco de polvo en sus ojos vean claramente, para que puedan dejar ir la fe ciega". Esta idea es ilustrada en una historia budista Zen:

Una vez, un profesor fue a visitar a un Maestro Zen, al cual pidió que le explicara el significado del Zen. El Maestro en silencio le sirvió una taza de té. La taza estaba llena, pero el continuó vertiendo. El profesor no pudo soportar esto por más tiempo, así que le preguntó al Maestro impacientemente, "Por qué sigues vertiendo cuando la taza está llena?" "Quiero mostrarte," dijo el Maestro Zen, "que tu estás intentando entender el Zen de forma similar mientras tu mente está llena. Primero, vacía tu mente de preconcepciones antes de intentar entender el Zen."

-Introducción al Anapanasati Sutta

sábado, 5 de febrero de 2011

Camino al despertar

Al despertarse

Despertándome con una sonrisa,
sé que tengo 24 horas nuevas para mí.
Prometo vivirlas con plenitud,
y ver a todos, con los ojos de la compasión.

Al escuchar la campana

Escucho, escucho.
Este sonido maravilloso me regresa
a mi verdadero hogar


Las Cinco Contemplaciones

Esta comida es el regalo de todo el universo –la Tierra, el cielo y mucho trabajo duro.
Que comamos con atención de manera de ser dignos de recibirla.
Que transformemos nuestros estados mentales poco hábiles y aprendamos a comer con moderación.
Que sólo tomemos alimentos que nos nutren y previenen enfermedades.
Aceptamos esta comida para llevar a cabo el camino del entendimiento y el amor.



Mirando el plato vacío

Mi plato, ahora vacío,
pronto será llenado
con comida preciosa.

Sirviendo la comida

En esta comida
veo claramente la presencia
de todo el universo
manteniendo mi existencia.

Contemplando la comida

Este plato de comida,
tan aromático y apetitoso,
también contiene mucho sufrimiento.

Empezando a comer

Con el primer bocado, prometo ofrecer alegría.
Con el segundo, prometo ayudar a aliviar el sufrimiento de los demás.
Con el tercero, prometo ver el gozo ajeno, en el mío propio.
Con el cuarto, prometo aprender el camino de desapego y ecuanimidad.

Terminando mi comida

El plato está vacío.
Mi hambre satisfecha.
Prometo vivir,
por el beneficio de todos los seres.

Lavando los platos

Lavar los platos,
es como bañar un Buda bebé.
Lo profano es lo sacro.
La mente diaria es la mente del Buda.

Tomando té

Esta taza de té en mis dos manos–
¡la atención se mantiene
en posición vertical!
Mi mente y cuerpo moran
en el aquí y el ahora.


Yendo al baño

Contaminado o inmaculado,
aumentando o disminuyendo.
Estos conceptos sólo existen en nuestras mentes.
La realidad de interser no es superada.

Conduciendo

Antes de arrancar el coche,
sé adonde voy.
El coche y yo somos uno.
Si el coche va rápido, voy rápido.
Si el coche va lento, voy lento.

Abriendo la llave del agua

El agua fluye desde fuentes en lo alto de la montaña.
El agua corre profunda dentro de la tierra.
Maravillosamente, llega a mí.
Sus beneficios me tocan con profundidad.

Preparando las verduras

En estos vegetales frescos
veo un sol verde.
Todos los Dharmas se juntan
para hacer posible la vida.

Invitando a la campana

Cuerpo, habla y mente, en perfecta unidad.
Envío mi corazón junto con la campana.
Que quienes la escuchan, despierten del olvido
y trasciendan todas las ansiedades y tristezas.

domingo, 23 de enero de 2011

Se dice que alguien le pregunto al Buda “¿Qué es lo que tú y tus discípulos practican? El les respondió: “Nosotros nos sentamos, caminamos y comemos”. Entonces volvió a cuestionar: “Pero cualquiera puede sentarse, caminar y comer”. Lo cual el Buda contestó: “Nosotros, al sentarnos, somos conscientes de estar sentados, al caminar, somos conscientes de estar caminando y al comer, somos conscientes de estar comiendo.”

Como realizar la meditación caminando:

1. No propósito.
Al caminar no te enfoques en ningún propósito en particular. Disfruta simplemente el hecho de caminar. Date el permiso de disfrutar y observar intensamente si ningún juicio a cada paso que des.

2. Desapego.
Despréndete de tus preocupaciones y ansiedades mientras caminas. Al entrar en esta dinámica de caminar conscientemente, no hay cabida para ningún otro pensamiento que no sea el de estar atento al presente. Date permiso de simplemente caminar unos cuantos minutos simplemente por el hecho de caminar.

3. Sonríe como el Buda.
Si dibujas una leve sonrisa en tu rostro tal como lo hacia el Buda mientras caminas, comenzarás a experimentar una profunda sensación de paz, serenidad y bienestar total. “Al sonreír todo tu ser se renueva y tu práctica se fortalece. No tengas miedo de sonreír.”

4. Respira conscientemente.
Este es uno de los ingredientes más importantes de esta práctica. Respirar conscientemente significa estar presente en cada inhalación y en cada exhalación. Presta atención a tu respiración mientras caminas.

5. Cuenta tus pasos.
Una buena ayuda al principio es contar los pasos cuando inhales y exhales. Si en el momento de tomar aire ya llevas 4 pasos, cuenta mentalmente del 1 al 4. Si al exhalar solo llevas 3 pasos cuenta del 1 al 3 sin intentar controlar o acompasar. Simplemente conviértete en un observador de tu respiración.

6. Gathas.
También, en lugar de números puedes pronunciar palabras con el ritmo de tu respiración. Puedes seguir el ritmo por ejemplo con la palabra Aquí/Ahora. Si das cuatro pasos con la inhalación puedes decir con cada paso “aquí”, “aquí” , “aquí”, “aquí”… y en la exhalación: “ahora”, “ahora”, “ahora”, “ahora”,… Puedes utilizar cualquier palabra o frase que tenga sentido para ti. También las palabras Llegando/Casa. Siéntete libre de usar tu creatividad y usar palabras que resuenen dentro de ti.

7. Camina como un emperador.
Date el permiso de caminar con seguridad como si fueras el soberano de este planeta. Que cada paso que des sea una afirmación o un mandato real hacia la Paz y la felicidad de la tierra.

8. Pasos de flor de loto.
Visualiza que con cada paso que das en la tierra brota de ella una hermosa y radiante flor de loto o la flor de tu preferencia. Esta técnica en particular te parecerá extraña pero créeme que vale la pena intentarlo. El sentimiento de arraigo y plenitud de esta práctica esta más allá de las descripciones que pueda realizar.

9. Camina cuando estés enojado.
En ocasiones cuando más necesitamos de estas herramientas es cuando más pretextos ponemos. “No estoy de humor para eso”, “cuando se me pase el enfado lo haré”. Sin embargo es en esos momentos en que más lo necesitamos. Es por esto que entre más practiques estas técnicas, más fácil si te hará hacer uso de ellas en el momento en que de más las necesites.

10. Aprovecha el momento.
No existe el momento perfecto para caminar conscientemente. No te limites a programar “un espacio” para meditar caminando. Aunque lo ideal sería caminar por un sendero inspirador tomándonos el tiempo cada día para realizarlo, tu realidad puede ser muy diferente. Aprovecha cada momento del día para caminar conscientemente. Cuando estaciones tu coche camina hacia tu destino conscientemente. Cuando estés en la calle, de camino a la parada, en el centro comercial, simplemente recuerda sonreír y aprovecha el momento.

De Centro de Meditación Zen y Plena Consciencia

domingo, 2 de enero de 2011

El Gran Camino no es difícil para aquellos que no tienen preferencias. Cuando amor y odio están ambos ausentes todo se torna claro y sin velos. Haz sin embargo la menor distinción y el cielo y la tierra se apartarán infinitamente. Si deseas ver la verdad no sostengas entonces opiniones a favor o en contra de nada. Erigir lo que te gusta en contra de lo que te disgusta en la enfermedad de la mente. Cuando no se comprende el profundo significado de las cosas la paz esencial de la mente se perturba en vano. El Camino es perfecto como el vasto espacio donde nada está faltando ni nada está en exceso. En verdad, es debido a que elegimos aceptar o rechazar que no vemos la verdadera naturaleza de las cosas. No vivas ni en las complicaciones de lo externo, ni en los sentimientos internos de vaciedad. Permanece sereno en la unidad de las cosas y semejantes puntos de vista erróneos desaparecerán por sí mismos. Cuando tratas de detener la actividad para adquirir la pasividad tu mismo esfuerzo te llena de actividad. En tanto permanezcas en uno u otro extremo nunca conocerás la Unidad.

Hsin Hsin Ming
Versos sobre la mente-fe de Sengtsan
Tercer Patriarca Zen


sábado, 18 de septiembre de 2010

No se quede apegado a ninguna palabra. Usted puede sustituir Cristo por presencia, si eso es más significativo para usted. Cristo es la esencia divina que hay en usted o el Ser, como se le llama a veces en Oriente. La única diferencia entre Cristo y presencia es que Cristo se refiere a la divinidad que mora en usted, independientemente de que sea consciente de ello o no, mientras que presencia significa su divinidad o esencia de Dios ya despierta.

Se aclararán muchos malentendidos y falsas creencias sobre Cristo si usted se da cuenta de que en Cristo no hay pasado ni futuro. Decir que Cristo fue o será es una contradicción de términos. Jesús fue. Fue un hombre que vivió hace dos mil años y realizó la presencia divina, su verdadera naturaleza. Y por lo tanto dijo: "Antes de que Abraham fuera, yo soy". No dijo: "Yo ya existía antes de que Abraham hubiera nacido". Eso hubiera significado que estaba todavía en la dimensión de la identidad con el tiempo y la forma. Las palabras yo soy usadas en una frase que empieza en pasado indican un cambio radical, una discontinuidad en la dimensión temporal. Es una afirmación de tipo Zen de gran profundidad. Jesús intentó comunicar directamente, no a través del pensamiento discursivo, el significado de la presencia, de la autorrealización. Había ido más allá de la dimensión de la conciencia gobernada por el tiempo, al reino de lo intemporal. La dimensión de la eternidad había venido a este mundo. Eternidad, por supuesto, no significa tiempo sin fin, sino negación del tiempo. Así pues, el hombre Jesús se convirtió en Cristo, un vehículo para la conciencia pura. ¿Y cuál es la definición de sí mismo que hace Dios en la Biblia? ¿Dijo Dios "Yo siempre he sido y siempre seré"? Por supuesto que no. Eso habría dado realidad al presente y al pasado. Dios dijo: "YO SOY EL QUE SOY". No hay tiempo aquí, sólo presencia.

La "segunda venida" de Cristo es una transformación de la conciencia divina, un cambio del tiempo a la presencia, del pensamiento a la conciencia pura, no la llegada de un hombre o una mujer. Si "Cristo" fuera a volver mañana en forma externa no podría decirle sino: "Yo soy la Verdad. Soy presencia divina. Soy vida eterna. Soy en ti. Soy aquí. Soy Ahora".

Nunca personalice a Cristo. No convierta a Cristo en una identidad con forma. Los avatares, las madres divinas, los maestros iluminados, los poquísimos que son reales, no son especiales como personas. Sin un falso yo que sostener, que defender y que alimentar, son más sencillos, más ordinarios que el hombre o mujer ordinarios. Alguien con un ego fuerte los consideraría insignificantes o, más probablemente, no los vería en absoluto. Si usted es atraído por un maestro iluminado es porque hay en usted ya suficiente presencia para reconocer la presencia en otro. Hubo muchas personas que no reconocieron a Jesús o al Buda, así como hay y siempre ha habido muchas personas que son atraídas por los falsos maestros. Los egos son atraídos por egos mayores. La oscuridad no puede reconocer la luz. Así pues, no crea que la luz está fuera de usted o que sólo puede llegar a través de una forma particular. Si sólo su maestro es una encarnación de Dios ¿entonces quién es usted? Cualquier tipo de exclusividad es identificación con la forma y la identificación con la forma significa ego, no importa lo bien disfrazada que esté. Use la presencia del maestro para reflejar de nuevo hacia usted su identidad más allá del nombre y de la forma y volverse más intensamente presente. La presencia es una. El trabajo de grupo puede ser también útil para intensificar la luz de su presencia. Un grupo de gente que se reúne en un estado de presencia genera un campo de energía colectiva de gran intensidad. No sólo eleva el grado de presencia de cada miembro del grupo sino que también ayuda a liberar la conciencia colectiva humana de su estado habitual de dominio de la mente. Eso hará el estado de presencia cada vez más accesible a los individuos. Sin embargo, a menos de que por lo menos un individuo del grupo esté ya firmemente establecido en ella y pueda así sostener la frecuencia de energía de ese estado, la mente egotista puede fácilmente reafirmarse y sabotear los esfuerzos del grupo. Aunque el trabajo del grupo es invaluable, no es suficiente, y usted no debe llegar a depender de él. Tampoco debe llegar a depender de un profesor o un maestro, excepto durante el periodo de transición, cuando está aprendiendo el significado y la práctica de la presencia.