viernes, 14 de enero de 2011

La Nueva Conciencia - Conferencia de Eckhart Tolle en Barcelona Parte3

La Nueva Conciencia - Conferencia de Eckhart Tolle en Barcelona Parte2

La Nueva Conciencia - Conferencia en castellano de Eckhart Tolle en Barcelona en noviembre 2007 sobre la naturaleza de la mente y el Poder del Ahora.

miércoles, 12 de enero de 2011

Muchas veces se ha hablado sobre las almas gemelas, existen cientos de de escritos relacionados al respecto, algunos muy antiguos, y otros no tanto. Quizá este pequeño texto pase a formar parte de los demás escritos relacionados al tema, pero no es el propósito principal ser la comprensión plasmada que destaque, sino que el que lo lea lo pueda sentir y asimilar por sí mismo, según sus propias experiencias, sus propias vivencias, amoldándolas. Esto es así porque muchas veces uno puede encontrarse con ciertos manuales o guías que dicen cómo es el tema de las almas gemelas o cómo “encontrarlas”, describiéndolo de diversas maneras. Muchas veces uno no se siente identificado, a pesar de sentir que su relación en verdad es especial. Entonces la pregunta viene a flote: ¿quién dice la verdad?
Quizá no sea cuestión de quién diga la verdad, el tema de las almas gemelas pasa por el del amor, y en este ámbito no hay reglas prefijadas ni establecidas, es un mundo totalmente distinto al que la mente analítica pueda concebir. Y no se trata de una idealización, sino que de hecho se da. Para quienes se hayan sentido o se sienten enamorados, saben de qué se está hablando. Las personas en la mayor parte del planeta viven con algunas cosas pendientes dentro de sí, y uno puede preguntarse si podrá reconocer a esa persona indicada estando en esa situación. Hay muchas personas que con sus enseñanzas tratan de indicar que es importante primero sanar lo propio. Es verdad en cierto modo, pero el proceso que toma hacerlo puede durar muchos años, y si esto es así, ¿no sería acaso la misma “alma gemela” la que ayudaría a sanar el propio proceso, siendo capaz de ver lo que tiene dentro de sí el otro? En el ámbito del amor todo es posible, y también puede serlo el que juntos, la pareja, pueda sanar la raíz de los males que tenga en sí. De millones de personas en el planeta, es evidente que la mayoría no sana lo suyo totalmente para decirse enteramente sana antes de iniciar alguna relación, incluyendo si se trata de la llamada “alma gemela”.
Muchos dicen que se ha nacido en esta tierra para aprender, para “superarse” a sí mismos. En la definición que le dan a la relación ideal, que tiene que ver con el de almas gemelas, se suele representar como la expresión más sublime de reencuentro. Esto es muy cierto, porque se trata de un encuentro desde lo más profundo del ser, pero quizá se haya omitido algo. Y es que, en un mundo en donde uno aprende constantemente, y en el que los problemas humanos de raíz podrían llevar varias vidas antes de que culminen, ¿tiene sentido encontrar ya como listo para aparecer a ese ser ideal? En un mundo en donde hay mucha confusión y sensación de soledad, ¿no será que el “alma gemela” aparezca como ayuda mutua para poder trascender juntos? Y solo luego de haber ascendido, podrán vivir lo sublime, lo inefable, sentir de modo ilimitado la totalidad. Alma gemela significa ser gemelo, identificarse desde lo profundo, un Yin Yang. En este estado podrán aparecer debilidades, pero son justamente esas debilidades, al ser reconocidas, al poder ser vistas, las que otorgan la posibilidad de mejorarse a sí mismo. Siempre que haya buena voluntad desde el corazón por parte de ambos para construir lo más hermoso que puedan llegar a imaginar, no habrá impedimento alguno. Cuando las acciones por querer edificar algo maravilloso son honestas, entonces se ha dado la mitad del camino. Las almas gemelas son una pareja cuyo reconocimiento ha dado lugar a un florecimiento, quizá no inmediato, que permitirá hacer un mundo mejor en todos los sentidos.
Quizá a muchos les parezca una vana idea la de las almas gemelas. Mucha propaganda se hizo y mucho han lucrado al respecto. Pero todo eso no quita la posibilidad de que exista alguien cuya raíz sea la misma. Las almas gemelas pueden no reconocerse al principio, evidentemente por la confusión que impera en al sociedad, pero habrá algún momento en el que podrán sentirse muy identificados uno con el otro, llegando a un punto en el que no hayan dos, sino uno, sino lo que es. Incluso puede suceder que en toda una vida no se la pueda conocer, como usualmente sucede. La idea misma de alma gemela puede ser un impedimento para su reconocimiento, porque aquella persona no está en el plano de las ideas, sino de lo tangible, aunque la conexión es intangible. Por eso, es importante conocer a alguien por lo que es.
Las almas gemelas no se dan por vencido, aunque todo parezca acabado. No se trata de masoquismo, sino de un amor que nace desde lo profundo y los une. Aunque la tempestad esté en medio de ellos, siempre existirá ese lazo, que al haberse encontrado en esta vida, podrá permanecer reconocido. Ambos tendrán una apertura mutua en la percepción, podrán sentir lo que el otro siente, podrán sentir si los llama, podrán sentir la conexión. No se trata de meras casualidades, sino de hechos que se dan, y quien sepa de esto porque ya lo ha vivenciado, sabrá que es cierto. No pertenece al ámbito de la ciencia ni de lo estrictamente racional, porque no está en el plano enteramente físico como para ser pasado por el método científico, o encasillarlo por la racionalización del pensamiento. Tampoco se están hablando palabras sueltas por simple inspiración, sino que se está expresando lo que muchos en el planeta sienten y saben que es cierto.
Las almas gemelas tienen un algo entre ellos, que pese a todo logran permanecer juntos. Las parejas comunes y corrientes por lo general desisten o pierden la chispa ante problemas fuertes. Hay muchas diferencias entre una pareja normal y las almas gemelas. La relación entre estas almas tampoco tiene que aparecer perfecta, sino que saben complementarse, cual Yin Yang, aunque a veces tome tiempo. La esencia de las almas gemelas es la de una pareja muy fuerte y especial que mantiene su esperanza y luz. Son aquellos seres que se integran y que logran, en verdad, ser uno. Son más que una simple pareja, son más que almas, son seres verdaderos que tienen la posibilidad de lograr verse el uno al otro traspasando los límites. Es, a la vez, una conexión tal que logra hacerlos latir como si fuera un solo corazón. Puede ser notado por personas externas, cuando sienten que por dentro son lo mismo, cuando sienten que ambos son como mitades, aunque completas de por sí, pueden integrarse, desde lo espontáneo.
Podrán surgir muchas críticas al respecto de lo expuesto, quizá de lo tratado ya se haya hablado de manera similar por alguien más. Una de las preguntas que podrían hacerse es la de cómo puede existir algo como las almas gemelas, cómo se reconocen. Y como se dijo, no está enteramente en un campo por el cual la ciencia pueda explicarlo de modo satisfactorio, por lo cual puede considerársele un tema de fe o de creencia supersticiosa. La cuestión es que el ser humano mismo siente esa conexión particular que no se dio antes, pero ese vínculo se da en ambos, no solo en uno. Quizá en algunos casos no se note de inmediato por algún bloqueo, pero muy probablemente con el tiempo, más o menos, podrán ambos sentirlo. No se pueden dar explicaciones basadas en el método científico de hipótesis-implicación contrastadora-contrastación-ley-teoría, pero sí una expresión humana desde la percepción del corazón, del sentimiento a partir de sucesos que se perciben como ciertos.
Resulta sorprendente sentir cómo incluso en un abrazo puede vivenciarse una especie de conexión que nunca antes se ha sentido. Este reconocimiento quizá al principio no sea percibido claramente por la mente analítica, pero sí por la esencia del Ser. Va más allá de todas las explicaciones que se le haya podido dar a esta suerte de reencuentro según la cultura. Platón lo mencionaba aludiendo al andrógino, por ejemplo. Ciertamente, la conexión que se da entre estas “almas” es muy misteriosa. Las posibilidades y modos de verse por primera vez son casi infinitas, ya que la naturaleza y su modo de obrar escapa muchas veces al monitoreo del pensamiento para poder aprehenderla. Esta pareja especial tiene un potencial que quizá no puedan imaginarse en las circunstancias donde se encuentran.
Esta conexión es de tal clase que incluso es incomprendido por aquellos mismos que lo vivencian.

-Texto de Por Un Buen Camino

martes, 11 de enero de 2011

La magia existe...
aqui y ahora
atención más energía concentrada,
producen la intención hacia un mundo pleno de posibilidades
que se expanden desde nuestro corazón,
y ahi aprendemos que podemos cambiar a nuestra voluntad
y orientar nuestros ojos hacia la luz infinita
La Luz del Ser
Esa es la verdadera magia

domingo, 9 de enero de 2011

No hay más soledades, ahora hay momentos en los que disfruto de mi ausencia. Me hago consciente y el olor a un cítrico que me es familiar. Te encanta esa palabra. Sé que juego con que así nombrare a una de nuestras hijas, y espero que ellas hereden nuestra locura.

Lo más bonito es que sé que eres para siempre, no como una posesión. Me gusta llamarte mi fragmento de alma.

Imparable, no había razonado esa palabra pero ahora así me siento. Siempre corrí, tratando de alcanzar algo aunque no sabía lo que era, siempre busqué… inexplicable fue, llegaste sin más, eso me basto, ESTAR JUNTO A TI. Ahora ya no hay más carreras.

Por vivir mil puestas de sol junto a una única sonrisa, amanecer a tu lado todos los días y cuando tenga que cerrar mis ojos al anochecer delinear esa sonrisa con la yema de mis dedos.

Te encontré cuando merodeaba en los cometas, tan imprevisto. Dí el salto más grande. Sé que no lo reconociste de inmediato, creo que es normal –tantos años- uno puede perder la memoria. Pero mi alma la reconociste cuando la desnude. He guardado pedacitos de todos tus corazones.

La luna nos sonríe. Tengo unos sentimientos que nunca aprendí del tiempo, sólo de ti. Comiéndonos las nubes, como si las caricias no bastaran. Y es que a tu lado quiero todo. Suspiro.

No eres un brillo cualquiera, pero si te defino lo limito –y a tu lado ya aprendí a no encontrar un fin-. Tienes una forma perfecta, eres maravillosamente único. Con tus miles de gestos y tus tantas sonrisas.

Adoro cuando no puedo distinguir si mis brazos son mis brazos, si mis piernas son mis piernas, si yo, todavía, soy yo. Esa manera de perderme en ti, y no encontrar distinción. Como si me ahogo y respiro es porque siento que me oxigenas, estés donde estés. Y todo lo haces más bonito.

Quiero recorrer todos los cielos a tu lado. Somos amor y nos convertimos en más. Definitivamente somos tal para cual. Soñadores, cursis, explosivos, risueños, artistas, pensadores… fabricantes de todo.

Sentir tanto amor lo conocí por ti. En esta y nuestras otras vidas. Siempre pinta mi cielo y yo pondré una sonrisa en el tuyo. Sé que tenemos una vida impresionante. Como tú. Como yo. Como nosotros. Porque eso somos amor, IMPARABLES.

domingo, 2 de enero de 2011

El Gran Camino no es difícil para aquellos que no tienen preferencias. Cuando amor y odio están ambos ausentes todo se torna claro y sin velos. Haz sin embargo la menor distinción y el cielo y la tierra se apartarán infinitamente. Si deseas ver la verdad no sostengas entonces opiniones a favor o en contra de nada. Erigir lo que te gusta en contra de lo que te disgusta en la enfermedad de la mente. Cuando no se comprende el profundo significado de las cosas la paz esencial de la mente se perturba en vano. El Camino es perfecto como el vasto espacio donde nada está faltando ni nada está en exceso. En verdad, es debido a que elegimos aceptar o rechazar que no vemos la verdadera naturaleza de las cosas. No vivas ni en las complicaciones de lo externo, ni en los sentimientos internos de vaciedad. Permanece sereno en la unidad de las cosas y semejantes puntos de vista erróneos desaparecerán por sí mismos. Cuando tratas de detener la actividad para adquirir la pasividad tu mismo esfuerzo te llena de actividad. En tanto permanezcas en uno u otro extremo nunca conocerás la Unidad.

Hsin Hsin Ming
Versos sobre la mente-fe de Sengtsan
Tercer Patriarca Zen