miércoles, 30 de junio de 2010

Y si... hay muchas cosas que nunca te dije.

Cuando soy feliz nunca me doy cuenta
creo ke prefiero mi vida con drama
pues conozco más este sentimiento.
Cuando estabas a mi lado
siempre pensaba en el momento de decir adiós
y mientras tanto mi mente callaba
nunca dije todo
pues no hubo tiempo, ni momentos

Necesito más de 20 minutos para despertar bien
me siento a la orilla de la cama
y pienso en tantas cosas...
Sonrio hasta despues de lavarme los dientes
Cuando sale el sol o se mete levanto el pulgar,
o sonrío o siento una inmensa necesidad d abrazar
lo mismo me pasa con la luna.
Me gusta sentir el frío en mis pies
Puedo escuchar la misma canción durante todo el día
Me molesta tanto sentir reseca la piel
Aun hago angelitos en la arena
No me gustan las ciudades grandes solamente para ir de vacaciones
Quiero tener una familia
Necesito mucho a mi papá (más de lo que yo puedo pensar)
Soy más sensible de lo que crees
Te digo mentiras para que las descubras, como
"yo no te necesito" pero de verdad me muero porque seas mio
El otoño no es mi estación favorita
Se me han borrado varios lunares (todo desaparece en mi)
y creo que aun te amo.

Pero ya de ti, nada espero.

lunes, 21 de junio de 2010

Mi perfil erótico en la cama

No sé si soy de las que toman la iniciativa o si simplemente espero… creo que depende de la situación ¿no crees? Definitivamente no me va el de la mujer experimentada, o no sé ¿qué tanto puedo enseñar yo? Sé lo que me gusta, y siempre he pensado que el placer de mi pareja depende completamente de mi placer. ¿Te gustaría tomar el papel de aprendiz? (aunque claramente sé que de aprendiz no tienes nada) pero siempre me gustó nuestra primera vez, estabas tan callado. Te confieso que llego un punto en el que me inquietaste, no sabía si te gustaba, si te excitaba, si querías que fuera de otra manera. Después entendí lo que sucedió ese día. La primera que se insinuó ¿fui yo? Jajaja no lo recuerdo supongo que sí o no sé tal vez… Pero si decidí todo lo que paso aquella noche (madrugada más bien) la posición, variación, de qué manera, cuantas veces, pero al terminar no sabía que decir, solamente supe sentir tu pecho y perderme en él. Hasta la tarde siguiente te confesé todo lo que había sentido.
Muchas veces tú fuiste el maestro y yo adoptaba la postura de la mujer virginal, ¿elaborado? No lo sé, realmente nunca fueron ensayos, pero me encantaba la facilidad con la que solías hacerme tuya, controlar mi lujuria y mi instinto animal (me gusta como suena). Recorrías mi cuerpo, me ensañabas sensaciones, como provocarme, todos mis puntos más eróticos, cuello, espalda baja, atrás de mi rodilla… tu voz, justo como lo dijiste hace rato ¿y entonces…cómo piensas hacerme el amor?
Alguna vez opté por el “¿mujer difícil?” así como resistirme a la tentación… que tú quisieras ir más de prisa, no lo sé creo que no recuerdo un caso como éste o quizás si pero al revés. ¿Fui sumisa? Me encanta es mi perfil favorito, más que el de dominarte porque honestamente en ese me vuelvo muy torpe me dejo dominar por el deseo y termino cediendo, me gusta me ordenes tú hacer lo que tú digas y cuando lo digas, siempre he dicho que es mi parte “débil” en la cama y solamente ahí me gusta ser dominada. Y la forma en la que lo hacías… pero bueno para que intentar recordar. ¿vamos?

Ayer no te felicite formalmente, pero que importa contigo siempre pierdo las formalidades… Mi mente estuvo agitada, me gusta cuando la encuentro dominando, dirigiendo y actuando; pero siempre tan exigente. La verdadera historia no la puedo escribir aquí (y no me molesta, porque me gusta dejar ciertas cosas a la imaginación), lo que si me molesta es que me limiten (y a veces solías hacerlo, ¿o no?). Recorrí mis pensamientos, los recuerdos y con ello vino el calor, hirvió mis venas. Agite la respiración, quise inhalar de tu exquisita sonrisa, tense los muslos y levanté mi falda… Me transformaste en la fiera domada que me volví (dentro y fuera de mis piernas) y deje de hacer distinción entre lo puro y lo impuro, cuando tenía que iniciar yo, empezar a seducirte no reprimía mis deseos, no me reservaba nada, me hacías fluir… Te provocaba a cualquier instante, no importaba si no estábamos solos, cuando quería ser más tuya lo conseguía. Ahora me debato en la idea de las veces en las que te hacías el difícil era por mera provocación, o quizás no se… “cansancio”. Me gustaba dormir escuchando tu respiración, me sentía tan tranquila, y cuando despertaba por las madrugadas y seguías a mi lado te amaba más que cuando te llevaba dentro de mí [aunque siempre logras estar dentro]. Tu gran capacidad calorífica, no solo ponía sudoroso todo mi cuerpo, el pudor se me escapaba entre los labios y mis deseos se envolvían a tu espalda, a tus brazos…Nunca has salido de mi cabeza, espero que yo tampoco de la tuya. Felicidades “papito” y dueño de mí.

Yoga como Sanación

La tarea esencial

Todos nosotros, como seres humanos, tenemos en la vida una tarea fundamental e individual —una misión particular—que cumplir, y pareciera que permanece escondida en las profundidades de nuestra alma, como una especie de secreto. Pero, a pesar de que mostramos intuiciones profundas sobre dicha tarea vital, una y otra vez me parece que fallamos en identificarla pues, en realidad nadie nos la enseña (al menos no en una educación tradicional), ni aparece en espectaculares, ni la encontramos como un “secreto” a la venta dentro de los centros comerciales… Entonces, ¿cuál es esa misión personal en la vida?


Los sabios y la sabiduría

Prácticamente, en todas las tradiciones de sabiduría, hombres y mujeres, sabios y versados, genios que han existido en este mundo —Jesús, Buda, Krishnamurti, San Francisco de Asís, la Madre Teresa de Calcuta, Gandhi, Ken Wilber—, nos han ofrecido una respuesta similar ante tales interrogantes: descubrir que en tu interior existe todo; que el propósito de la vida humana es la evolución del alma individual; que el ser humano en esencia es uno con todo el Universo. Dicha comprensión de la realidad ha sido el motivo de una total revolución y transformación en mi experiencia personal. ¿Conocer esta verdad suena interesante para ti?

Podríamos considerar todo esto, partiendo del hecho de que estos grandes genios, sabios y santos han recorrido el camino de la transformación interior hasta sus últimas consecuencias, lo que los convierte en la fuente más representativa y confiable de sabiduría a la que podemos recurrir. A grandes rasgos, la enseñanza que podemos obtener de todos ellos es que la tarea primordial consiste en sanarnos a nosotros mismos para convertirnos en lo más grande (no en términos materiales) que jamás soñamos ser y ayudar así a sanar a otros. Sanar puede aquí traducirse como integrarse: ir más allá de nuestros límites personales, de nuestro miedos y culpas, para descubrir quiénes somos (más allá de nuestra percepción superficial) y quiénes podemos llegar a ser, experimentando un infinito amor interno (y expansivo), un equilibrio perfecto y una paz indescriptible.


La inquietud trascendental

El estar leyendo este artículo (y esta revista) seguramente parte de ese interés por descubrir la verdadera naturaleza, y esa gran tarea vital en la que cada uno puede profundizar. La verdad es que esa inquietud está latente en todos. Se ha estudiado que el impulso de trascendencia es el más fuerte, después de la supervivencia (y del deseo sexual), y que este “instinto” habita profundamente dentro de nosotros, de manera intrínseca. Unos son impulsos materiales y otros, inmateriales. Aunque el número de personas verdaderamente comprometidas con la tarea de sanarse día a día es muy reducido (por los diversos factores materialistas y competitivos que conforman nuestra cultura Occidental), cada vez son más los seres humanos capaces de identificar un anhelo profundo, aparentemente desconocido, dentro de sus corazones.


El camino del Yoga

De acuerdo con lo anterior, el Yoga es un camino y una búsqueda. El propósito del Yoga es que, a través de acciones, prácticas, metodologías de refinamiento de la atención, meditaciones y reflexiones, podamos llevar a cabo esta tarea fundamental de sanarnos día a día (de nuestras aflicciones, perturbaciones, etc.) en los niveles físicos, sociales, emocionales, mentales y espirituales.

Desde mi perspectiva, esto significa que hay que hacer un esfuerzo diario, gentil y continuo para que nuestra vida sea una gran aventura; para que en verdad lleguemos a un punto en el que sintamos tal euforia, exaltación y emoción por vivir y ver la vida desenvolverse ante nuestros ojos como si “la música estuviera siempre prendida”, o como si estuviéramos “siempre de fiesta”. En otras palabras, dejar a un lado el tedio de nuestras vidas. ¿Será posible imaginar una ciudad, una nación, o un mundo con personas despiertas y sanas, que muestren gran vitalidad y capacidad de unión entre los unos y los otros? ¿Serás tú quién se transforme en su vida y te vuelvas una persona despierta y vibrante? Esto es para mí una suerte de sueño que espero ver realizado algún día porque si resulta tan emocionante a pequeña escala ya que invariablemente, siempre que me reúno con un grupo de personas despiertas, suceden milagros y hechos extraordinarios, que será si todo nos transformáramos de esa manera.

El resultado benéfico

Sanar (física y mentalmente —espiritualmente—) es un proceso liberador y terapéutico para el individuo. En el Yoga esto sucede, en términos sencillos, cuando permites que la energía vital (prana) recorra el organismo, y equilibre las corrientes internas femeninas y masculinas, se obtiene, rápidamente, salud física. Hacer esto es profundamente reconfortante no sólo se encauzan, se equilibran y se liberan las emociones perturbadas, sino que se trabaja también sobre los deseos, las esperanzas, las preferencias, los apegos y las aversiones (el rechazo o el desprecio). Al poco tiempo de practicar (y vivir) el Yoga, uno se da cuenta de que más allá de todas las ideas que uno consideraba como “propias” o de “vida o muerte”, hay (dentro de uno) un ser más profundo y esencial que no se ve afectado por las fluctuaciones de la vida exterior, y que es capaz de brillar siempre con una luminosidad y un equilibrio perfectos.

Cuando conectamos, aunque sea por un instante mínimo o fugaz, con el Espíritu (o Verdad o Claridad), estamos sanados. La gran aventura comienza cuando el contenido diario, los momentos cotidianos y la visión de nuestras vidas empiezan a verse a través del filtro de la conciencia de ese Espíritu y, entonces, el infinito potencial de lo que nos espera se vuelve sobrecogedor y emocionante. No obstante, hay que considerar siempre, que todo esto llega con la práctica continua.

Creo que esta es la razón por la cual, el dedicar tiempo al estudio y práctica del Yoga o de cualquier tradición Verdadera (y trascendental), es tan importante. La práctica del Yoga puede darnos una extraordinaria salud física (considerando que es un excelente ejercicio) y un equilibrio espiritual; el cual cada vez es más necesario (y urgente) en este mundo en crecimiento y de rápida actividad y movimiento.

La práctica del Yoga, la toma de conciencia de la tarea vital de cada individuo, la búsqueda de la sanación y del equilibrio, y la expansión de la conciencia están directamente relacionados con lo que se haces en la vida y en tu forma de vivir.

De ti depende si decides encarnar el sueño que siempre soñaste. Que puedas comenzar una práctica y la continues, que puedas aprender lo más valioso para vivir tu vida en Inteligencia y Sabiduría, que conozcas el secreto de todas las eras y que puedas empezar ya!!!