Soy Guerrera Lunar Amarilla Mi Nahual Imox. Mi Esencia la Sabiduría Divina, en Conciencia, en Plasmación. Mi misión planetaria es la transformación de la materia, conexión con la energía que sutilizo y elevo. Mis energías son el amor, la compasión, la impecabilidad, el impulso en la conciencia, la alquímia, adecuación y evacuación para el cambio dimensional y la energía creadora. Mi maestría es la conexión y comunicación.
jueves, 10 de marzo de 2011
martes, 8 de marzo de 2011
Si aceptas la tristeza, la tristeza desaparecerá. ¿Por cuánto tiempo puedes estar triste si aceptas la tristeza? Si eres capaz de aceptar la tristeza serás capas de absorberla dentro de tu ser; se convertirá en tu profundidad.
Una Clave Mágica
Primero sé uno contigo mismo. Éste es el primer paso de la Unión Mística: sé uno contigo mismo. Y el segundo paso y último, es: sé uno con la existencia. El segundo es fácil. El primero se ha vuelto difícil debido a tanto condicionamiento, tanta educación, y tantos esfuerzos de civilización. El primero se ha vuelto difícil.
Si has dado el primer paso de sólo aceptarte y amarte así como eres, a cada momento… Por ejemplo, tú estás triste. En este momento estás triste. Todo tu condicionamiento te dice “No deberías estar triste. Esto es malo. No deberías estar triste. Tienes que ser feliz”. Surge la división, surge el problema.
Tú estás triste: esa es la verdad de este momento.
Y tu condicionamiento, tu mente dice, “No deberías ser así, tienes que ser feliz. ¡Sonríe! ¿Qué pensará la gente de ti?”.
Puede que tu mujer te deje si estás muy triste, puede que tus amigos te abandonen si estás muy triste, y tu negocio se acabará si sigues estando tan triste. Tienes que reír, tienes que sonreír, y tienes al menos que fingir que eres feliz. Si eres doctor tus pacientes no se sentirán bien si estás muy triste. Ellos desean un doctor que esté feliz, alegre, sano, y tú te ves tan triste. Sonríe — incluso si no puedes traer una sonrisa verdadera, trae una sonrisa falsa, pero sonríe. Por lo menos finge, actúa.
Éste es el problema: tú finges, actúas. Puedes arreglártelas para sonreír, pero entonces te has convertido en dos. Has reprimido la verdad, te has vuelto falso.
Y lo falso es apreciado por la sociedad. Lo falso se convierte en lo santo, lo falso se convierte en un gran líder, y lo falso se convierte en el mahatma. Y todos empiezan a seguir lo falso. Lo falso es tu ideal.
Es por ello que eres incapaz de conocerte a ti mismo. ¿Cómo puedes conocerte si no te aceptas? Estás siempre reprimiendo tu ser. ¿Qué hay que hacer entonces? Cuando estés triste, acepta la tristeza: así eres tú. No digas, “Estoy triste.” No digas que la tristeza es algo separado de ti. Di simplemente, “Yo soy tristeza. En este momento, soy tristeza.”
Vive tu tristeza con total autenticidad.
Y te sorprenderás cuando una puerta milagrosa se abra en tu ser. Si puedes vivir tu tristeza sin una imagen de ser feliz, te vuelves feliz inmediatamente, porque la división desaparece. Ya no hay más división. “Soy tristeza” y no existe la cuestión del ideal de ser algo más. Así que no hay esfuerzo, ni conflicto. “Soy simplemente esto” y hay relajación. Y en esa relajación está la gracia, y en esa relajación está la alegría.
Todo el dolor psicológico existe solamente porque estás dividido. Dolor quiere decir división, y dicha quiere decir no-división. Te parecerá paradójico: si uno está triste, aceptando su tristeza ¿cómo puede uno llegar a ser feliz? Parecerá paradójico, pero es así. Inténtalo.
No estoy diciendo que intentes ser feliz; No estoy diciendo que, “Aceptes tu tristeza para que puedas llegar a ser feliz”; no estoy diciendo eso. Si ésa es tu motivación entonces nada sucederá; todavía estás luchando. Estarás observando de reojo: “Tanto tiempo ha pasado y he aceptado hasta la tristeza, y estoy diciendo ‘Yo soy tristeza’, y la alegría todavía no está viniendo”. No vendrá de esa manera.
La alegría no es una meta, es un sub-producto.
Es una consecuencia natural de ser uno, de la unidad. Sólo únete a esta tristeza, sin ninguna motivación, sin ningún propósito particular. No es cuestión de ningún propósito. Así es como eres en este momento, ésta es tu verdad en este momento. Y al momento siguiente puedes estar enojado: acepta eso también. Y al momento siguiente puedes ser algo más: acepta eso también.
Vive momento a momento, con enorme aceptación, sin crear ninguna división, y estás en el camino hacia el conocimiento de uno mismo. El conocimiento de uno mismo no es una cuestión de leer los Upanishads y sentarse silenciosamente y recitar, “Aham Brahmasmi, yo soy Dios.” Éstos son todos esfuerzos absurdos. O sabes que eres Dios, o no lo sabes. Puedes continuar toda tu vida repitiendo, “Aham Brahmasmi, yo soy Dios.” Puedes desperdiciar toda tu vida repitiéndolo, pero no lo sabrás.
Si lo sabes, no tiene sentido repetirlo. ¿Por qué lo estás repitiendo? Si sabes, sabes. Si no sabes, ¿cómo puedes saberlo por repetición? Simplemente ve toda la estupidez que hay en ello.
Pero eso es lo que se ha hecho en este país y en otros países también, en monasterios y ashrams. ¿Qué está haciendo la gente? Repitiendo como loros.
Yo te estoy dando un enfoque totalmente diferente. No es por la repetición de la Biblia o de los Vedas que te convertirás en un conocedor, no. Sólo llegarás a estar bien informado. ¿Entonces cómo llega uno a conocerse?
Abandona la división: la división es todo el problema. Estás en contra de ti mismo. Abandona todos los ideales, que crean este antagonismo en ti.
Eres así como eres: acéptalo con alegría, con gratitud.
De repente se sentirá una armonía. Los dos seres en ti, el ser ideal y el ser verdadero, ya no estarán allí para luchar. Se encontrarán y se mezclarán en uno.
No es realmente la tristeza la que te produce dolor. Es la interpretación de que la tristeza es el mal que te causa dolor, y que se convierte en un problema psicológico. No es la cólera la que es dolorosa; es la idea de que la cólera es el mal que crea ansiedad psicológica. Es la interpretación, no el hecho. El hecho es siempre liberador.
Jesús dice, “La verdad libera.” Y eso es de enorme significado. Sí, la verdad libera, pero no el saber sobre la verdad. Sé la verdad, y ésta libera. Sé la verdad, y hay liberación. Tú no necesitas traerla, no necesitas esperarla: sucede instantáneamente.
¿Cómo ser la verdad? Tú ya eres la verdad. Estás simplemente cargando con ideales falsos; ellos están creando el problema. Abandona los ideales: durante algunos días sé un ser natural. Así como los árboles y los animales y los pájaros, acepta tu ser así como eres. Y un gran silencio surge. ¿Cómo puede ser de otra manera? No hay interpretación: entonces la tristeza es hermosa, tiene profundidad.
Entonces la cólera es también hermosa, tiene vida y vitalidad. Entonces el sexo es también hermoso, porque tiene creatividad.
Cuando no hay interpretación, todo es hermoso.
Cuando todo es hermoso, estás relajado.
En esa relajación has caído en tu propia fuente, y eso trae conocimiento de uno mismo. El caer en la propia fuente es lo que significa “Conócete a ti mismo”. No es cuestión de conocimiento, es cuestión de transformación interior.
¿Y de qué transformación estoy hablando? No te estoy dando ningún ideal al que te tengas que parecer; no estoy diciendo que tienes que transformar lo que eres y convertirte en alguien diferente. Tienes simplemente que relajarte en lo que eres, y simplemente ver.
¿Has escuchado lo que estoy diciendo? Sólo ve el punto: es liberador. Y una gran armonía, una gran música es escuchada. Esa música es del conocimiento de uno mismo. Y tu vida empieza a cambiar.
Entonces tienes una clave mágica, que abre todas las cerraduras.
Si aceptas la tristeza, la tristeza desaparecerá. ¿Por cuánto tiempo puedes estar triste si aceptas la tristeza? Si eres capaz de aceptar la tristeza serás capaz de absorberla dentro de tu ser; se convertirá en tu profundidad.
OSHO Unión Mística, Vol. I, # 3
Alguien me dijo que ojala tuviera un despertar completo, asumo la responsabilidad de mis actos, y hoy se traducen en tristeza, la verdad liberá... y es así.
Aceptando este momento, solo eso y el enorme silencio.
jueves, 3 de marzo de 2011
Meditación por la Paz (la verdadera Paz está en ti) Recuperar el poder interior
“Meditación por la Paz (la verdadera Paz está en ti)”
Segunda Meditación por la Paz
Delineamiento de la meditación: Recuperar el poder interior
Continuando el ciclo de una serie de meditaciones que haremos a lo largo de este 2011. El propósito: El ser humano es una parte del todo -del Universo. Para encontrar armonía en nuestro exterior, tenemos que generar la armonía desde nuestro interior. Y hablo acerca de algo que ha sido buscado por nosotros durante mucho tiempo, esa armonía se traduce en la Paz dentro de uno mismo. Nosotros necesitamos paz en nuestro corazón, cuando tengamos esa paz, nos sentiremos completos, dichosos, plenos y podremos generar un cambio verdadero desde nuestro interior. Sé que no les hablo de nada nuevo, pero también sé que llevamos tiempo en esta búsqueda, y aquí estoy para inspirarlos a que miren su vida, a que escuchen su ser, a que vivan el momento presente para sintonizar la verdadera armonía. Quiero que disfruten de sus vidas, quiero presentarlos con su yo -interno, y que sepan que no existe dualidad, que no hay separación, que tú eres tú sin más... que dentro de ti existe la Divinidad, que dentro de ti estoy yo también, y así, hasta formar el Universo. La respuesta que durante tanto tiempo hemos buscado no está lejos de nosotros, SOMOS NOSOTROS. Cada uno de nosotros YA SOMOS LO QUE TANTO BUSCAMOS...
En nuestra segunda meditación (ya reconectados con nuestro interno, yo superior, fuente, divinidad, etc.) trabajaremos para recuperar nuestro poder interior. Ahora ya sabemos quiénes somos, lo que somos, nuestra esencia, nuestro ser, logramos la unidad en nosotros mismos, es momento de encender nuestra luz.
El sábado 19 de marzo a las 8 a.m. y a las 8 p.m. entremos en meditación. Toma el horario de acuerdo a la ciudad en la que vives, todo el día se vivirá una amplia energía por la luna llena, así que podremos elevar, expandir, ampliar, unificar… nuestra conciencia humana, nuestro ser. Está fecha es muy importante, porque tan solo 2 días después comienza la primavera. Manifestemos un crecimiento interior, el renacer de nuestro espíritu.
¿Cómo recuperar el poder interior? ¿Qué hay dentro de ti que te impide ser feliz ahora mismo?:
Primero es importante aclarar que no es algo que hayas perdido y ahora estés buscando, es algo que mantuviste dormido y ahora despiertas –encender una vela en medio de la obscuridad. En el momento en que te haces “consciente” descubres todo lo que eres, y tú eres luz. Para recuperar el poder interior tenemos que dejar a un lado lo que no somos, nuestros miedos, nuestras ansiedades, nuestros pensamientos –en pocas palabras nuestro ego. Todas las cosas que nos atan o nos apegan a algo, alguien, etc. Un ejemplo claro: limpiar tu closet, sacar ropa que guardas porque según tú la vas a usar en otro momento –y ya lleva más de un año sin usar. Es el miedo a despojarte de algo que crees que te define, pero seamos honestos, no te define lo que vistes, así como tampoco lo que piensas.
El poder interior es vacío, los vacíos sirven para llenarse: de amor, compasión, gratitud, armonía, paz, felicidad, y todas las bendiciones que existen en el Universo. Cuando eres capaz de estar vacío –sin apegos, tu vida fluye y te manifiestas con lo que realmente ERES, la nada y el todo.
Aprende a verte, a observarte, a escucharte a ponerte plena y absoluta atención. Respira profundo, y reconéctate con la quietud que es tu ser, todas las formas y pensamientos que lleguen déjalos pasar. Entra en un estado de absoluta rendición, todo está por alguna razón, no cuestiones, simplemente aprende a fluir y así recuperaras todo tu poder interior –dejando de buscar y empezando a sentir.
Identifícate (obsérvate) – libérate (limitaciones y miedo) – en silencio recupérate, sanate, perdónate – AQUÍ ESTAS BIENVENIDO ESTO ES TU PODER INTERIOR.
Tú ya eres luz, ahora manifiéstate:
“La persona meditativa, centrada en la Presencia del Ser, es consciente de la Unidad con el Ser Absoluto. El meditador deja de ser él para ser el Ser que lo hace existir.”
“Sé una luz para ti mismo.”
“Ámate a ti mismo y observa… hoy, mañana, siempre.”
Esta será la segunda de una serie de meditaciones, las cuales tienen un seguimiento para un crecimiento espiritual que me dispongo a compartir, a aprender y a gozar con todos ustedes. Agradezco humildemente su ayuda y confío en que pronto la humanidad dará el cambio más importante, porque cada vez somos más los seres de luz y las mentes despiertas.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.
Vacuidad

Miedo a perder la identidad es una idea que sobrevuela la mente de aquellos que se esfuerzan en tratar de “neutralizar al ego o destruirlo o diluirlo”. “Si pierdo mi identidad yo, cómo voy a poder seguir “viviendo”… relacionándome con los demás… me convertiré en una algo sin nada…. La realidad es que, este tratar de mantener la identidad “yo”, exige un sobreesfuerzo para así poder mantener un incoherente sistema de pensamiento sumido en un mar de contradicciones. Así, el poder realizar aquello que eres, puede verse más una amenaza, que una liberación, incluso una utopía espiritual. Cuando la realidad es que, lo utópico, es tratar de mantener la mentira a fuerza de creer en ella. Así es la identidad “yo” o ego, una mentira mantenida a fuerza de insistir en ella como verdad.
Pero si miramos en profundidad veremos que “yo” es una aglutinación de imágenes conceptuales, sobre lo que yo creo de mí. Todo este contenido, hace que esta identidad asumida, aparezca como “algo”, y si esta sensación “algo” desaparece, aparecerá la sensación de vacío. Es este contraste entre vacio y no vacio, entre algo o nada, que proyectas como concepto, es lo que da aparente realidad a la identidad “yo”. Si estas imágenes desaparecieran, la idea de vacío, el miedo a perder la identidad, no existiría, por lo tanto, no existe tal cosa como “el vacío”. Así mismo, se relaciona esta conceptualización de vacío, como negación de nada, con Vacuidad, como si fuera un lugar donde uno se sitúa para subjetivarse o objetivarse en la forma o en la no-forma, en el “yo” o el “no-yo” . La Vacuidad no puede responder a ningún significado puesto que el ego carece de todo significado, y así se reconoce. La Vacuidad, es la Visión de aquello que ES, sin la distorsión producida por el ego. Una Presenciación desde Si Misma, para Sí Misma y por Sí Misma.
-extraido de pradotranquilo.
miércoles, 2 de marzo de 2011
puse atención en mi respiración, en mi caminar,
agradecí al Universo por un nuevo despertar.
Olvidé todo lo que creía que era yo,
todo lo que alguna vez fui "yo"
deje a un lado mi actitud de víctima (ego)
y me responsabilice por mi luz (ser).
Mi camino es sin ataduras,
sin apegos ni tiempo,
no tengo a donde ir,
pero no me siento perdida,
todo lo contrario ESTOY MAS EN MI QUE NUNCA.
Aprendo del silencio,
aprendo del ruido y del viento
de las hojas y la arena
de la tierra y el cosmos.
Me siento UNA con el TODO,
no soy mi mente ni mis pensamientos,
vivo con total rendición
en completa aceptación.
Respiro y soy
elevo mi esencia en cada meditación,
me siento tranquilamente a respirar
a disfrutar cada momento.
No hay camino material,
me muevo a todas partes,
estoy plena, estoy consciente.
Todo fluye en mi,
todos los días cierro mis ojos para descansar el cuerpo
pero me mantengo despierta
yo jamás volveré a dormir en la agonía del ego.
Agradezco infinitamente a mi divinidad,
a la fuerza universal que me dio una oportunidad
a mi intuición para tomarla
a todas las enseñanzas que he adquirido.
Soy un ser de luz,
un ser despierto,
un corazón vivo
y un espíritu libre.
Me amo profundamente,
pues he descubierto que tengo todo para ser feliz,
que en mi estan todas las respuestas
y no siento necesidad de nada...
El amor llega, la bondad, la alegría,
la fuerza, la gratitud, certeza, sabiduría,
y todas las bendiciones...
todas a mi vida, a mi SER a mi YO.
Hoy hace un año desperté
y siempre voy a estar agradecida por aquel momento,
en el que decidí SER YO - SER LUZ.
